Todos los años, la oficina de relaciones internacionales de la universidad invita a los becarios a un viaje de un fin de semana a una región diferente de Suiza. Hasta ahora no habÃa ido a ninguno de ellos, porque siempre tenÃa algo que hacer justo en esas fechas, pero este año para el viaje a Basilea al fin estaba disponible asà que no tenÃa excusas para no ir. Como no habÃa ido a los otros viajes, conozco a muy pocos de los becarios, pero cuando vi en la lista de los participantes que habÃa chavos de Costa Rica y de El Salvador inscritos, me dije que serÃa la oportunidad para entrar en contacto con ellos.
Every year, the international relations office at the university invites the scholarship holders to a weekend trip to a different region in Switzerland. So far, I had not been to any of them, because I always had something to do on those dates, but this year for the trip to Basel I was available at last, so I did not have any excuse not to go. Since I had not been to the other trips, I know very few of the other scholarship holders, but when I saw on the participants’ list that there was people from Costa Rica and El Salvador signed up, I told myself that this was the perfect opportunity to get in touch with them.
Cuando veo a la gente a mi alrededor, los italianos se quedan entre italianos, los chinos se llevan solo con chinos, los españoles igual, al final la gente de un mismo paÃs se termina reuniendo y formando grupos. Me pregunto si gran parte del fiasco de mi vida social no se deba justamente a que yo no he hecho ningún esfuerzo por juntarme con gente de América Latina. Porque cuando conocà a estos chavos, encajamos inmediatamente. TenÃamos muchas cosas de qué platicar, aunque trabajamos en temas completamente distintos, las conversaciones eran fluidas e interesantes, y Dios mÃo, qué delicia hablar tu idioma. No tener que estar constantemente buscando la palabra correcta, no tener que tratar a la gente con las pinzas de la diplomacia cultural. Que no hagan chiste de tu acento, o de tus errores gramaticales o de vocabulario.
¿Qué tanto cambia tu personalidad cuando se habla otro idioma? Porque me sentÃa como otra persona: cuando terminamos nuestras visitas guiadas y eventos con todo el grupo, no me querÃa ir a encerrar al hotel a rumiar mis penas como de costumbre. Fuimos a tomarnos unas cervezas, y hablamos de nuestras vidas de extranjeros en Suiza, obviamente, pero de otras miles de cosas también. Fue tan divertido que me quedé con la imagen de Basilea como una excelente ciudad para irse de parranda.
No me despegué de ellos en los dos dÃas. En ciertos momentos me sentà mal por no hacer el mÃnimo esfuerzo para interactuar con los otros becarios, originarios de todas partes del mundo. Pero al final, las chinas se quedaban entre ellas, los africanos hicieron su propio grupo, y honestamente, por una vez querÃa estar con mi gente y ya.
No que los latinoamericanos sean perfectos. En mis primeros meses en Suiza conocà a una tica que resultó ser desquiciada. Y habÃa otro tico que por muchos intentos que hice por llevarme con él, nunca entendà porque siempre era yo que proponÃa hacer cosas y él solo me dejaba colgada. Pero como todo en la vida, estos años me han servido para que deje de juzgar a esos que se van de su paÃs para buscar gente de su paÃs.
Y tal vez ni sea cuestión de origen. Tengo una amiga eslovaca que habla perfecto español y nunca habÃa encontrado a alguien con quien tuviera tantas cosas en común. Tal vez en realidad sea de personalidad. Y yo sé qué loterÃa me gané en ese departamento.
Estoy frita.
When I see people around me, Italians stay among Italians, Chinese people hang out only with other Chinese, Spanish people as well; in the end, people from the same country end up meeting up and forming groups. I wonder if a great part of my disastrous social life is due to my lack of effort for hanging out with other people from Latin America. Because when I met those guys, we hit it off immediately. We had so much stuff to talk about, even though we worked on completely different fields, the conversations were fluent and interesting and, oh my God, how delicious it is to speak your native language. To not have to constantly look for the right word, to not have to tip toe around people in the name of cultural diplomacy. To not be made fun because of your accent or your grammar or vocabulary mistakes.
How much does your personality change when you speak another language? Because I felt like a different person: when we finished with the guided tours and the group events, I did not want to go back to the hotel and ruminate my sorrows, as always. We went to grab some beers, and we talked about our lives as foreigners in Switzerland, obviously, but also of a thousand things besides that. It had so much fun that I now think that Basel is an excellent place to go party.
I did get away from them in the two whole days. At times, I felt bad to not at least try to socialize a little with the other scholarship holders, coming from all over the world. But in the end, the Chinese girls stayed between them, people from Africa formed their own group, and honestly, for once I just wanted to be with my own people, and that’s it.
Not that Latin Americans are perfect. During my first months in Switzerland, I met a girl from Costa Rica who turned out to be crazy. And there was another guy from Costa Rica who I reached out to many times to hang out, and he just was not interested. But, as everything in life, these last few years have taught me to stop judging people who leave their country to hang out with people from their own country.
And maybe it is not even a matter of origin. I have a friend from Slovakia who speaks perfect Spanish and I have never met anyone with whom I have so many things in common. Maybe it is a matter of personality. And I am aware of the luck I have in that department.
I’m screwed.
Mario Vargas Llosa (y creo que también G. Márquez) decÃa que uno sólo se reconoce latinoamericano cuando le toca vivir en un paÃs de idioma distinto, y mi profesora de psicoanálisis literario acostumbraba repetir que "una lengua es una patria" ¿Vos creés que es asÃ? En México me sentÃa casi como en mi casa... y eso fue extraño y gracioso a la vez; creo que cobre consciencia de cierta unidad que hay en América Latina y le terminé dando la razón a mi profesora.
ReplyDeletePost-data: ¡CONTANOS DE LA TICA DESQUICIADA, POR FAVOR!
También estoy de acuerdo con tu profesora, pero lo he aprendido a golpes y a regañadientes. Por años alimenté la ingenua ilusión que era posible ser "ciudadano del mundo" y que la nacionalidad era una etiqueta de la que uno se podÃa deshacer sólo por que sÃ. Nada que ver.
DeleteY con respecto a la desquiciada, preparate para el chisme:
La chava era una maje un poco mayor que yo y tenÃa unos hábitos bien raros. Solo pasaba hablando de ella y jamás te preguntaba nada sobre tu vida. Sin razón alguna, a la mitad del semestre me borró de su facebook y cuando le pregunté por qué, me salió con que solo querÃa dejar sus amigos más cercanos. Tomá en cuenta que estábamos en la misma oficina y nos mirábamos todos los dÃas, pero bueno, hasta allÃ, ok, no es agradable, pero nada del otro mundo.
Pues la chava le daba por pintarse las uñas en la oficina, y de Navidad, como regalo, dejó sobre mi escritorio una nota... y el esmalte usado! ¬¬ Igual le mandé un mensaje whatsapp para darle las gracias y desearle feliz Navidad, y a los dÃas recibo un correo en el que, entre otras cosas, me trata de malagradecida por no decir nada por el esmalte. Resulta que le envié el mensaje a su whatsapp suizo y ella tenÃa otro español. Le respondà que en efecto sà le habÃa escrito, que hubiera querido mandarle el mensaje por facebook pero, oh sorpresa! Me habÃa borrado.
Después no la volvà a ver, se mudó para Lausanne porque no le gustaba la universidad en Ginebra.
Pues hace poco conocà a dos chavas de su antiguo departamento en la universidad que confirmaron mi teorÃa que a la chava, en efecto, le faltaba un tornillo.
"Como regalo, dejó sobre mi escritorio una nota... y el esmalte usado", no pude parar de reÃr con esa parte, quizás era su forma de agradecerte como esos gatos que le llevan pájaros muertos a sus dueños (olvidalo, eso lo harÃa más rara).
ReplyDeleteToco madera, pero hasta ahora no he tenido locos como compañeros de cuarto. Sà he tenido algunos en la oficina; pero no vas más allá de "workaholics", gente que cree en extraterrestres ancestrales, predicadores evangélicos y reptilianos.
Jajajajajajaja!! De veras que la vida no te da más de lo que no podás enfrentar: no sé qué hubiera hecho yo con gente que cree en extraterrestres ancestrales!! XD
DeleteQue maldita loca...
ReplyDeleteYo tambien aprendi a golpes Marcela. Todo este post se me hizo tan familiar. Tambien estoy de acuerdo con tu profesora Manuel y que en realidad te cambia la personalidad. Mi esposo me ha llamado chisteando un par de veces "Edina girl" que es el equivalente a "sos una fresa" aqui en Minneapolis, solo por como digo ciertas cosas en ingles. Yo fresa??? Cuando en mi vida??
Igual en el mundo de los restaurantes, como hay tantos latinos en el, se dice que los paisanos son los que mas te van a joder la vida en el trabajo. Ya sabes, las envidias, los chismes, jaja.
Tambien debo decirte que cada vez que regreso a tu blog me encuentro con sorpresas lindas como esta, me encanta ver que seguis escribiendo y simplemente saber de vos!
Bessy muchas gracias por tu comentario! Te cuento que desde que salgo con los latinos becarios he disfrutado como nunca antes mi tiempo aquÃ.
DeleteY muchas gracias por volver a estos rumbos. Ya no escribo tanto como antes - creo que este año voy a romper el record de menor cantidad de posts desde la creación del blog - pero es que estoy monopolizada por mi tesis. El blog renacerá!! Algún dÃa :P
Te mando un fuerte abrazo!