Wednesday, January 29, 2014

Sanssouci

Schloss Sanssouci

Después de haber visto Versalles, Sanssouci parece la humilde imitación de un amateur. No porque no sea un castillo hermoso, sino porque es más modesto en tamaño y en decoración. Y hay que aceptarlo, algo tiene que ser realmente espectacular para superar el palacio francés. Pero lo que no le falta a Sanssouci es personalidad, y lo que no tiene Versalles es la historia que contar de un rey muy original. Ya estamos todos aburridos de Maria Antonieta, yo opino que la próxima película de Sofia Coppola sea sobre Federico II, el Grande.

After seeing Versailles, Sanssouci looks like an amateur’s humble imitation. Not because it’s not a beautiful castle, but because it’s more modest in size and in decoration. And let’s face it, something has to be really spectacular to surpass the French palace. However, Sanssouci doesn’t lack in personality and what Versailles doesn’t have is the story of a very original king behind it. We’ve had it with Marie Antoinette, in my opinion Sofia Coppola’s next movie should be about Frederick II, the Great.

Lo genial de visitar el castillo de Sanssouci es que uno aprende sobre la vida del rey que lo mandó a construir casi sin darse cuenta. La visita en sí no es muy agradable. El castillo es algo pequeño y la solución que ha encontrado la gente que lo maneja para ofrecer visitas es restringir las personas que pueden entrar. Te dan una audio guía y la persona que te acompaña no está allí para explicarte algo o interactuar con vos. Ella se encarga únicamente de dirigir a los visitantes, como si fueran un rebaño de vacas, de sala en sala, abriendo y cerrando puertas. Pero una vez que uno empieza a escuchar la vida y obra de der alte Fritz y todo se pone interesante.

El castillo era la residencia de verano de Federico II, hijo de Federico Guillermo I, un hombre estricto y poco afectuoso que no miraba con buenos ojos los pasatiempos intelectuales de su hijo. Porque Federico II era un aficionado de la música, de la literatura, estaba apasionado por Francia – supuestamente hablaba mejor francés de lo que hablaba alemán – y tenía como gran amigo a nada más y a nada menos que a Voltaire, quien se quedó por un período en Sanssouci. Federico II no estaba muy entusiasmado por ser rey, pero fue educado para cumplir su deber y se tuvo que resignar. No quería mucho a su esposa, así que pasaba la mayoría de su tiempo leyendo, tocando y componiendo música u organizando fiestas en un pequeño salón, que es cierto está cubierto totalmente de mármol, pero es muy pequeño para imaginar gente bailando.

Me gustó visitar el castillo porque a través de la historia de Federico II uno puede imaginarse la vida cotidiana en un lugar como este. El relato está lleno de detalles triviales, como que Federico era muy bajo y por eso todos los estantes de libros llegaban hasta cierta altura, o que cuando daba conciertos de flauta su profesor tosía para indicarle que se había equivocado de nota. En fin, uno le toma cariño al personaje y por extensión al palacio, que tiene una sala decorada con pájaros y frutas tropicales que es una de las cosas más geniales que he visto en mi vida. Es cierto que hay otros palacios más lujosos y más grandes, pero más allá de la admiración no pueden despertar empatía por los que lo habitaron.

Hay que decir que Sanssouci es uno entre varios palacios que componen este complejo, rodeado de un mega jardín. Pero ir en invierno significa que la mayoría de los palacios restantes están cerrados, los árboles están pelados y las estatuas en el jardín están encerradas en cajas de madera por razones que no termino de comprender.

The good thing about visiting Sanssouci’s palace is that you learn about the life of the king who had it built, almost without realizing it. The visit itself is not that nice actually. The castle is somewhat small and the solution that the people who manage it have found in order to offer guided tours is to restrict the number of persons that can come in at the same time. You get an audio guide and the person who comes with you is not there to explain something to you or even interact with you. She is charged only with directing the visitors, as if they were a herd of cows, from one room to another, opening and closing doors. But once you’re inside you start to listen to the life and work of der alte Fritz and everything gets interesting.

The castle was the summer residence of Frederick II, son of Frederick William I, a strict and not so affectionate man that was not very happy with the intellectual hobbies of his son. Because Frederick II was a music and literature aficionado, he was passionate about France – he supposedly spoke better French than German – and he had as his good friend no other than Voltaire, who stayed for a while in Sanssouci. Frederick II was not very enthusiastic about being the king, but he was educated to fulfill his duty and he had to resign. He didn’t love his wife very much, so spent his time reading, playing and composing music or throwing parties in a tiny hall that, granted, it’s entirely covered in marble, but it’s too small to picture people dancing in it.

I liked visiting the castle because through Frederick’s life you get to imagine the daily life of a place like this. The story is filled with trivial details, such as Frederick was very short so his book stands were placed up to a certain height or that when he gave a flute concert his teacher coughed in order to tell him he got a note wrong. Anyway, you grow fond of the character and by extension of his palace, which has a room decorated with tropical birds and fruits that is one of the coolest things I’ve ever seen in my life. There may be bigger and more luxurious palaces but besides than admiration they cannot awake any empathy for those who lived in them.

It must be said that Sanssouci is one amongst many palaces in this complex that’s surrounded by a huge garden. But to go during the winter means that most of the other palaces are closed, the trees are bare and the statues in the garden are locked up in wooden boxes for reasons I haven’t figured out yet.

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3 comments:

  1. Anonymous9:48 PM

    Super!!!

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  2. Que beau! Sanssouci est vraiment un château qui a été construit selon les esprits des Lumières.
    Je peux te recommander ce reportage d'Arte: http://www.youtube.com/watch?v=F5zMwA86sqQ

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    1. Merci pour le lien Sophie! :D

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