07 July 2014

Toulouse

Toulouse juin 2014
No ayudó a mi nostalgia permanente por el suroeste de Francia haber ido recientemente a Toulouse. Todo lo contrario, mis ganas de volver a esa región aumentaron exponencialmente. Me hace falta el clima, la arquitectura, la comida (pato!!!) y esa sensación de que la vida transcurre lentamente y que siempre hay tiempo para tomarse una cerveza en una terraza.

It didn't help my permanent nostalgia for the South West of France to have been recently in Toulouse. On the contrary, my longing to come back to this region got even stronger. I miss the weather, the architecture, the food (duck!!) and that sensation that life goes on slowly and that there is always time to have a beer in a terrace.

A pesar de haber vivido tan cerca de Toulouse por dos años, nunca tuve tiempo ni la curiosidad de visitar esa ciudad. Me doy cuenta ahora que fue un grave error. Es un lugar bellísimo que recibe el apodo de “ciudad rosa” porque está repleta de edificios en ladrillo rojo. Al igual que en Bordeaux, esa identidad se le queda pegada y no es raro encontrar edificios contemporáneos con imitación de ladrillo, también a ella le perdono esa coherencia forzada. De hecho, en ciertos lugares, pero en especial paseando a orillas de la Garonne, uno llega a sentirse como en Florencia por el sol abrasador acompañado de edificios antiguos.

Fue exquisito estar en una ciudad con mucha gente y lo que es mejor, mucha gente joven. (Esto de vivir en el barrio de los retirados de Ginebra me está empezando a afectar.) Al parecer está llena de estudiantes y de jóvenes profesionales, por la universidad y por varios centros de investigación que tiene. También porque desde la Segunda Guerra Mundial Toulouse es un epicentro de fabricación de aviones. Es aquí se encuentra uno de los centros de Airbus más importantes de Europa.

No tardé mucho tiempo en identificar restaurantes asiáticos (traté de mantenerme alejada del pato porque no quería empeorar las cosas y quedarme allí para siempre). Las guías turísticas que andaba me señalaron uno, pero los mejores estaban en un barrio asiático lo suficientemente cerca del centro para ir a pie, pero lo suficientemente lejos para que los restaurantes fueran baratos.

El propósito de mi viaje era por trabajo, pero coincidió con el inicio de la temporada de descuentos. Al igual que en Nîmes, dos años atrás, la cultura tuvo que ceder temporalmente ante el comercio. Y la necesidad de zapatos, porque no tenía nada que ponerme ahora que empieza el calor. Pero igual aproveché para pasear, para perderme en las callejuelas y para sentarme en las plazas imaginándome que algún día viviré en un lugar así de hermoso y de acogedor.

In spite of the fact that I lived near Toulouse for two years I never had the time or the curiosity to visit this town. I now realize this was a big mistake. It's a beautiful place known as the "pink city"because it's filled with red-brick buildings. Just like in Bordeaux, this identity gets stuck to it and it's not unusual to find contemporary buildings with false bricks, but I also forgive her for this forced coherence. In fact, in certain spots, but specially at the banks of the Garonne, you almost feel like in Firenze because of the scorching sun and the old buildings. 

It was exquisite to be in a city filled with people and what's better, a lot of young people. (This thing of living in the retired-people neighborhood is starting to get to me.) Apparently it's filled with students and young professionals, because of the university and of the many research centers it has. Also because since World War II Touluse is an epicenter of airplane construction. One of Airbus' most important centers in Europe is located in  here.

I didn't take long to find the best Asian restaurants (I tried to stay away from the duck because I didn't want to make things worse and stay in here forever). The guide books I was carrying showed me one of them, but the best ones were in an Asian neighborhood close enough from the center to go by foot, but far enough for the restaurants to be cheap.

The purpose of my trip was for work but it coincided with the beginning of the sale season. And just like in Nîmes, two years ago, culture had to temporarily give in before commerce. And the need for shoes because I didn't have anything to wear now that the heat has started. Anyways, I got a chance to wander, to get lost in the narrow streets and sit in the squares and imagine that one day I'll end up living in a charming and welcoming place such as this. 
Toulouse juin 2014 Toulouse juin 2014 Toulouse juin 2014Toulouse juin 2014
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Toulouse juin 2014  Toulouse juin 2014

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