28 November 2013

The one-woman gym

En Francia, entre mi vida sedentaria, las variedades ilimitadas de queso y almorzar en el restaurante universitario terminé subiendo de peso. Pasé los primeros meses sin comprarme un espejo de cuerpo completo y tengo tendencia a comprarme pantalones stretch, así que tardé un buen rato en darme cuenta. Supe que algo había cambiado cuando hablando con mi papá por Skype la noche de Año Nuevo me dijo que me miraba “menos huesuda”. Mi resolución de ese año fue entonces bajar de peso. Empecé a correr con Esther, algo que según yo iba a disfrutar aunque sea por pura genética, porque mi padre corre 8 kilómetros todas las mañanas desde que tengo razón. Pero gracias a Dios que tenía a mi amiga para motivarme porque correr es lo más tedioso que existe como deporte. Para no hacer tan largo el cuento, recuperé mi cuerpo “normal” hasta que regresé a Honduras y me inscribí en la escuela de baile que mi mamá frecuenta, en un intento por sacudirme la depresión por regresar a Honduras más que por el deseo de bajar de peso.La escuela ofrece además spinning, así que aprovechaba a hacerlo cuando me aburría de la salsa y del merengue. Igual, supe que algo había cambiado cuando unas señoras se me acercaron para preguntarme por qué estaba tan flaca. Definitivamente no se le puede complacer a la gente.

In France, between my sedentary life, the unlimited varieties of cheese available and having lunch in the university cafeteria, I ended up gaining weight. I spent the first months without a full-body mirror and I have a tendency to buy stretch pants, so it took a while before I noticed. I knew something had changed when talking with my father on Skype on New Year’s he told me I looked “less bony”. My New Year’s resolution was then to lose weight. I started running with Esther, something I thought I would enjoy if only by genetic reasons, since my father runs 8 km each morning ever since I can remember. But thank God I had my friend to motivate me because running is the most tedious workout in the world. Long story short, I got back my “normal” body until I went back to Honduras and I signed up in the dance academy my mother goes to, in an attempt to shake off the depression for being back in Honduras, more than the fact that I wanted to lose weight. The academy has also spinning classes, so I took them whenever I got bored of salsa and merengue. Again, I noticed something had changed when some ladies came over and asked me why I was so skinny. You definitely cannot please people.

Llegando a Suiza estuve un mes inactiva, el tiempo de la instalación, inscripción y aclimatamiento. Pero después me dije que no quería repetir el mismo escenario que en Francia. Aquí por supuesto no me puedo inscribir a un gimnasio por sus precios prohibitivos, por lo que lo primero que intenté fueron los deportes que ofrece la universidad. Es muy extraño, porque hay una gran variedad de cosas que se pueden hacer, pero muchas de ellas son pagadas. Empecé a ir a los cursos gratis de aeróbicos pero todos los días son en lugares distintos y en horarios diferentes. Pasé dos semanas probando instructores y conociendo la ciudad, porque me hicieron recorrerla toda buscando las salas. No me gustó mucho, los ejercicios son bastante diferentes, los sentía demasiado livianos y no logro entender cómo es que esas niñas son tan flacas aquí. Estaba la opción de empezar deportes colectivos, fútbol para mujeres, rugby para mujeres, pero ni los horarios ni el hecho que fueran colectivos me gustaban. Decidí explorar nuevos horizontes: los videos de ejercicios.

Herminio me pasó su colección personal de videos de ejercicios: Insanity y Zumba. Intenté el Insanity que es una especie de aeróbicos estilo Boot Camp. Después del primer día estuve una semana adolorida, sin poder caminar normalmente. La semana siguiente intenté Zumba y me fascinó. Se parece mucho a las clases de baile que llevaba en Honduras, es divertido y te quita todo el estrés. Empecé a bajarme más videos y a ver qué otro tipos de ejercicios se podían practicar desde la casa. Encontré en You Tube unos videos de danza árabe y sentí como si hubiera sido una revelación. Yo había aprendido danza árabe hace siete años con una profesora que tenía su academia cerca de mi casa. Me fascinaba tanto el baile como la música. Así que cuando descubrí estos videos me emocioné y empecé a buscar más. Los mejores que encontré son los de esta instructora Rania Bossonis, que ha hecho muchos DVDs con clases que duran máximo media hora. Desgraciadamente no todos están disponibles en el universo pirata, así que por los momentos no tengo muchos.

Continué investigando porque a pesar de lo hermosa que es la danza del vientre, no es precisamente lo que garantiza la delgadez. Descubrí a una entrenadora llamada Tracy Anderson, que supuestamente le ha dado clases a Gwyneth Paltrow y a Zooey Deschanel. Eso y que sus videos abundan y son fáciles de bajar. Empecé con su DVD llamado “Metamorphosis”, en el que propone una clase de lo que ella llama “dance cardio” de media hora y otra media hora de ejercicios musculares, con pesas, abdominales y ejercicios para las piernas. De los segundos hay nueve videos y hay que repetir cada uno por diez días, porque la idea es transformar el cuerpo en noventa días. La clase de cardio no es extraordinaria, no es baile ni es aeróbicos, es un extraño híbrido en el que hay que saltar mucho. La filosofía de Anderson es que no hay que aprenderse series ni repetir mucho los movimientos y esto puede sonar interesante pero cuesta mucho entender lo que hace al principio. Pero los ejercicios musculares son geniales. Anderson es todo un personaje, es como una Barbie militar: una rubia flaca hecha de acero y bien estricta. Supuestamente uno tiene que ejercitarse seis días seguidos y hace unos ejercicios súper difíciles sin sudar una gota. Como mi objetivo es relajarme y estirarme después de pasar sentada todos los días no me lo tomo tan a pie de la letra. Tardé tres semanas en completar las diez repeticiones de la primera serie de ejercicios musculares y alternaba su cardio esquizofrénico con danza árabe y zumba para no aburrirme. Y es curioso, pero por primera vez siento que estoy haciendo un ejercicio que visiblemente es efectivo. Creo que al fin voy a poder librarme de la piel que me cuelga de los brazos y que había aprendido a aceptar como parte de mí. Lo único malo es que Anderson no propone un buen calentamiento ni estiramiento al final, pero Rania tiene un video de “Belly Dance Quickies” en el que hay un entrenamiento para flexibilidad que ha logrado que amanezca sin ningún dolor de cuerpo. ¿Quién iba a decir que yo, la reina de la pereza, iba a terminar más emocionada por hacer ejercicio en mi casa que por cualquier otro deporte? Hasta me compré unas pesas y una colchoneta para estar más motivada.

 

 

When I came to Switzerland the first month I was totally inactive while I was settling in. But then I knew I didn’t want to relive the same thing that happened in France. Here, there’s no way I can sign up to a gym because of their prohibitive prices, so the first thing I tried was the sports the university has to offer. It’s odd, because there are a lot of things to do but a lot of them are paid. I started going to the free aerobics classes but every day they have different schedules and take place in different locations. I spent two weeks testing instructors and getting to know the city, because they made me walked all over her looking for the sport rooms. I didn’t like it very much; the exercises are quite different I felt them to be to light, so I really don’t understand how girls in here are so skinny. There was the option to start collective sports, women’s soccer, women’s rugby, but neither the schedules nor the fact that they were collective was appealing for me. I decided to explore new horizons: exercise videos.

Herminio had given me his personal training video collection: Insanity and Zumba. I tried Insanity which is some sort of aerobics Boot Camp style. After trying it the first day I spent the week after in pain and unable to walk normally. A week later I tried Zumba and I loved it. It’s a lot similar to the dance classes I took in Honduras, it’s fun and it takes all of the stress away. I started downloading more videos and searching what other types of exercises you can do at home. I found in You Tube some belly dance videos and I had a revelation. I took belly dance classes seven years ago with a teacher who had set up her academy near my house. I loved the dance as much as the music. So when I found these work-outs I got excited and looked for some more. The best ones I have found are from this teacher called Rania Bossonis who has done many DVDs with half an hour lessons. Unfortunately they are not all available on the pirate universe, so for the moment I don’t have many of them.

I continued my research because as much as belly dance is beautiful it’s not something that can guarantee to keep you skinny. I discovered a trainer called Tracy Anderson who has supposedly worked with Gwyneth Paltrow and with Zooey Deschanel. That and her videos abound and are easy to download. I started with her “Metamorphosis” DVD, in which a half an hour video of something she calls “dance cardio” and another half an hour workouts of muscular training with weights, abs and leg exercises. There are nine muscular training videos and you have to repeat each one of them for ten days, because the idea is to transform your body in ninety days. The cardio class is not that good, it’s neither dance nor aerobics; it’s a strange hybrid in which there is a lot of jumping. Anderson’s philosophy is that you shouldn’t learn series nor repeat the movements too much and this can sound interesting but at first it’s actually hard to understand what she’s doing. But the muscular training series are genius. Anderson is quite a character, she’s like military Barbie: a skinny blonde made of steel and quite strict. You’re supposed to work out six days a week and she makes these super difficult exercises without a drop of sweat. Since my goal is to loosen up and stretch after spending the entire day sitting down I don’t take it that seriously. It took me three weeks to complete the first ten-day series and I alternated her schizophrenic cardio with belly dance and Zumba so I wouldn’t get bored. And it’s funny, but for the first time I think I doing exercises that are visibly effective. I think I will finally get rid of the hanging skin from my arms that I had learned to accept as part of me. The only inconvenient is that Anderson doesn’t have a good warm up or stretching in the end, but Rania has a video called “Belly Dance Quickies” in which there is a flexibility training that has managed to prevent any pain the day after. Who would have thought that I would end up more excited for working out at home than for any sport? I even bought weights and a mat to keep the motivation going.

 

2 comments:

  1. Marcela, esto puede que sea lo que por fin me haga empezar a ejercitar. Como vos decís, soy extremadamente perezosa, he empezado a comer mejor pero eso no me ayudaría deshacerme de los gordos colgantes de mis brazos.

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  2. Qué bueno!! Semanas después sigo dando fe de lo efectivo de la Zumba/danza árabe/ejercicio muscular de entrenadora obsesiva.

    Lo más divertido es ver la evolución a través de los años del creador de Zumba, de un colombiano súper simple a un musculoso bronceado, botoxeado, hablando en inglés con unas luces estrambóticas para ambientar las rutinas. Pero el baile se va poniendo mejor con el tiempo.

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