08 July 2010

El VERDADERO significado del desapego

Estos últimos días he estado en tantas despedidas –y se vienen muchas más-, que no puedo evitar preguntarme cómo me comportaría y qué le diría a la gente si yo supiera que no los volvería a ver nunca más, que no necesito nada de ellos y que sus reacciones y opiniones jamás podrán tener ninguna influencia en el nuevo camino que estoy por emprender.

Primero, dejaría de quedarme tan tarde en la oficina. Tardé demasiado tiempo en darme cuenta que nadie valora eso; que por estar como obsesiva-compulsiva a las 7 de la noche terminando un plano y atrasando al vigilante que ya se quiere ir a su casa no te conviertes mágicamente en un empleado indispensable a quien se mueren en convertir a permanente –o siquiera pagarle a tiempo-. Me viven dejando más trabajo para que no salga los fines de semana o para que no deje de pensar en tareas pendientes durante mis noches, porque quieren ver hasta dónde puedo aguantar y mientras más sea eso, mejor para ellos. Ningún beneficio para mí. Ahora que nadie me moleste, los martes y los jueves tengo yoga a las 6 y 15, y la gente se pelea por poner su alfombrita en el suelo, así que déjenme en paz.

Desecharía de una vez por todas la ansiedad por el trabajo que se sigue acumulando aunque nunca cambien las fechas de entregas. Si yo no puedo hacerlo sola entonces que me asignen a alguien que me ayude, hasta ahora no he aprendido a partirme en dos. Y siempre que termino justo a tiempo cualquier babosada, aunque me haya desvelado o aunque haya tenido que almorzar en veinte minutos, mi gran recompensa es que vuelven a hacerme lo mismo. Es un ciclo de nunca acabar y nunca aprender de él.

Aceptaría que sencillamente hay personas con quienes no se puede ser amigos, con quienes las conversaciones son de los temas que nos conciernen, pero no de los que nos interesan. La confianza y las confidencias se ganan, no son obligatorias con nadie.

Saber que uno se va deja libertad para disfrutar el presente y hacer las cosas con más tranquilidad y hasta -¿será posible?- ¿disfrutarlas?

¿Pero abrirá también una caja de Pandora de resentimientos y reclamos pendientes con resultados catastróficos e irremediables?

Como decirle al patán que hizo sufrir a mi amiga que se pasa de descarado al tratar de reconectarse con sus antiguos amigos que desde luego, estamos siendo solidarios con ella. Que él y su novia se merecen el uno al otro, pero que justamente por eso nunca debió de haber engañado a mi amiga. Patán.

1 comment:

  1. Me gusto mucho esta frase: "La confianza y las confidencias se ganan, no son obligatorias con nadie". Entiendo que puede ser frustrante estar con gente con quien, por mas esfuerzos de voluntad que hagas, no puedes comunicar ni construir algo comun. Pasa mucho en la oficina ... Creo que hay que resignarse a la idea que el lugar de trabajo no esta para encontrar amigos del alma , ni siquiera para tener conversaciones interesantes. Aunque te sorprenda , asi es muchas partes, incluso en las oficinas francesas !

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