21 July 2013

The Metropolitan Museum of Art

DSC01370

El Met es probablemente el museo más grande y el más impresionante que he visto hasta el momento. Fui muy ingenua al creer que por estar en Manhattan, donde no hay bien más preciado que el espacio, iba a ser reducido o por lo menos un poco modesto. Todo lo contrario, no tengo ningún recuerdo de gente estorbosa, ni de grupos de turistas que no te dejan ver una obra. La visita, un sábado por la noche, abierto hasta las nueve de la noche, fue fluida y agradable.

Me agarraron desprevenida en la entrada: yo llevaba mis 50 dólares en la mano para las dos entradas y la muchacha en la taquilla me preguntó que si sabía que esa tarifa es opcional, que uno puede pagar lo que quiera para entrar. No supe qué contestar y no quería que pensara que era tacaña, terminé pagando la tarifa completa. En retrospectiva no me arrepiento por eso, el museo vale cada centavo y más, me da pesar no haber regresado otro día para ver las salas que me hicieron falta. Porque no creo haber visto ni la mitad del museo en las cuatro horas que estuve allí y volver al Met está en los primeros lugares de cosas que quiero hacer cuando regrese a Nueva York algún día.

Empezamos por lo lógico: el área de arte griego antiguo. Digo lo lógico porque en esos días estaba llevando el curso de mitología griega en Coursera y puedo decir que es mucho más divertido ver todas las obras cuando se les entiende un poco. Me encantaron las reconstrucciones de habitaciones romanas del siglo I antes de Cristo. Eran una maravilla y lo hacen imaginarse un poco mejor cómo eran las casas en esa época.

Quería verlo todo: arte precolombino, de Oceanía, arte medieval… tienen hasta pinturas del siglo XX que no entiendo por qué no están en el MoMA y que mi mamá no termina de entender por qué son consideradas arte. Pero creo que la sala que más me impactó fue el templo egipcio de Dendur, con el espejo de agua enfrente. Y por supuesto, mis lamassus, mis hermosos lamassus que ando buscando a todos los museos a los que voy y que voy a tener que hacer prueba de gran fuerza de voluntad para no mandar a copiarlos para la entrada de mi casa cuando sea millonaria.

The Met is probably the biggest and most impressive museum I have seen so far. I was very naïve when I thought that because it’s located in Manhattan, where space is the highest-valued commodity, it would be small or at least a little modest. On the contrary, I have no recollection of annoying crowds, or of groups of tourists that keep you from looking at an artwork. The visit, on a Saturday night when it’s open until 9 pm, was nice and fluid.

I was caught off-guard in the entrance: I was carrying the exact 50 dollars for both tickets when the lady at the counter asked me if I knew that this fee is optional, that you can pay whatever you want to get in. I didn’t know what to answer and I didn’t want her to think I was cheap, so I ended up paying the full recommended fee. In hindsight I don’t regret this, the museum is worth every penny and more, but I’m sad I didn’t come back later to see everything I didn’t get to visit that day. Because I don’t think I saw even half of the museum in the four hours I was there and going back to the Met is one of the first things I want to do when I’ll go back to New York one day.

We started with the logical choice: the area devoted to ancient Greek art. I say logical because in those days I was studying Greek mythology in Coursera and I have to say it’s much more fun to see the works when you understand them a little bit. I loved the reconstruction of the Roman rooms from the First century B.C. They were absolutely wonderful and they really help you visualize what those villas looked like at that time.

I wanted to see everything: Pre-Columbian art, art from Oceania, medieval art… They even have XXth century paintings that I don’t understand why they’re not at the MoMA and that my mother still doesn’t get why they are considered to be art. But I think the most astonishing part was the Egyptian temple of Dendur, with its own reflecting pool. And of course, my lamassus, my beautiful lamassus that I look for at every museum I go and that I will have to show great strength at not copying them for my home’s entrance once I become a millionaire.

DSC01369

DSC01371

DSC01374

DSC01375

DSC01376

DSC01377

DSC01378

DSC01382

DSC01383

DSC01384

DSC01386

DSC01387

DSC01390

DSC01391

DSC01392

DSC01393

DSC01394

DSC01396

DSC01397

DSC01399

DSC01400

DSC01401

DSC01402

DSC01403

DSC01404

DSC01406

DSC01407

DSC01408

DSC01409

DSC01410

DSC01413

DSC01414

DSC01418

DSC01419

DSC01420

DSC01422

DSC01426

DSC01428

DSC01429

DSC01430

DSC01432

DSC01433

DSC01436

DSC01434

DSC01435

DSC01437

DSC01438

DSC01439

DSC01441

DSC01442

DSC01446

DSC01451

DSC01452

DSC01454

DSC01455

DSC01456

DSC01458

DSC01461

DSC01462

DSC01464

DSC01467

DSC01470

DSC01471

DSC01472

DSC01476

DSC01477

DSC01478

DSC01479

DSC01480

DSC01481

DSC01482

DSC01483

DSC01485

DSC01486

3 comments:

  1. Ma-ra-vi-lloooso corazón, maravilloso!

    Ya sé cual será el primer lugar al que tengo que ir cuando llegue a Nueva York. Me encantaría un tour contigo y me puedas iluminar en muchas cosas de las que desconozco.

    Saludos Marcela.

    ReplyDelete
  2. Cuando lo visite me sentía mal ya que andaba con fiebre. Empece el recorrido igual que vos...y al comenzar a ver esas bellas estatuas...ni supe en que momento mil males habían desparecido. Pase hasta lo que hoy una de las mejores tardes de mi vida....Sueño con regresar.

    ReplyDelete
    Replies
    1. Pues ahora que lo decís, cuando fuimos al MoMA mi mamá empezó a tener molestias en los ojos. Pero desgraciadamente no le gusta el arte moderno entonces las obras no tuvieron un efecto sanador como en tu caso :( Tenemos que volver Gisela!

      Delete