“La muerte es más que el amor, ¿o no? El arte es más que el amor, ¿o no? El amor es más que la muerte y el arte, ¿o no? Ese es el tema. Ese es.
Lo que nos desvÃa del tema es la pérdida. De los que amamos, del Oriente, de la esperanza, de nuestro lugar en el libro. La pérdida es más que el amor, ¿o no? Más que el arte, ¿o no? La “cuarta función” de Darius Cama añadÃa, al sistema tripartito de la cultura indoeuropea (soberanÃa religiosa, fuerza fÃsica, fecundidad), el concepto adicional necesario del outsider existencial, el hombre separado, el divorciado desterrado, el colegial expulsado, el oficial separado del servicio, el foráneo legal, el caminante desarraigado, el que desfila con el paso cambiado, el rebelde, el transgresor, el proscrito, el pensador anatematizado, el revolucionario crucificado el alma perdida.
Las únicas personas que ven todo el cuadro son las que se salen del marco. Si tenÃa razón, ese es también el tema. Si estaba equivocado, lo perdido está simplemente perdido. Al salir del marco, dejan de existir sencillamente.”
Lo que nos desvÃa del tema es la pérdida. De los que amamos, del Oriente, de la esperanza, de nuestro lugar en el libro. La pérdida es más que el amor, ¿o no? Más que el arte, ¿o no? La “cuarta función” de Darius Cama añadÃa, al sistema tripartito de la cultura indoeuropea (soberanÃa religiosa, fuerza fÃsica, fecundidad), el concepto adicional necesario del outsider existencial, el hombre separado, el divorciado desterrado, el colegial expulsado, el oficial separado del servicio, el foráneo legal, el caminante desarraigado, el que desfila con el paso cambiado, el rebelde, el transgresor, el proscrito, el pensador anatematizado, el revolucionario crucificado el alma perdida.
Las únicas personas que ven todo el cuadro son las que se salen del marco. Si tenÃa razón, ese es también el tema. Si estaba equivocado, lo perdido está simplemente perdido. Al salir del marco, dejan de existir sencillamente.”
Es decir reaccionar como si esta fuera la primera vez que te pasa todo.
El otro dÃa, escribiendo sobre lo que quisiera para los meses siguientes puse en mi lista “ser usada por una fuente cósmica que quiera expresarse a través de mÔ. Siempre he leÃdo que las diferentes religiones aspiran a que uno se desprenda del yo, como si fuera esa carga horrenda que uno busca sacudirse en cuanto pueda.
Tal vez no sea una carga, pero probablemente el yo sea un punto de vista limitado, y hay mucho más allá de él.
He sido tan egoÃsta. No que eso sea malo en sÃ, pero cuando te dicen que no hay pasión si no hay entrega de uno mismo, creo que no hay espacio para la duda.
El otro dÃa, escribiendo sobre lo que quisiera para los meses siguientes puse en mi lista “ser usada por una fuente cósmica que quiera expresarse a través de mÔ. Siempre he leÃdo que las diferentes religiones aspiran a que uno se desprenda del yo, como si fuera esa carga horrenda que uno busca sacudirse en cuanto pueda.
Tal vez no sea una carga, pero probablemente el yo sea un punto de vista limitado, y hay mucho más allá de él.
He sido tan egoÃsta. No que eso sea malo en sÃ, pero cuando te dicen que no hay pasión si no hay entrega de uno mismo, creo que no hay espacio para la duda.

Si meten en una licuadora todo lo que me han enseñado en Estudios de la Mujer, el feminismo lógico y racional de Simone, las estadÃsticas de la situación de la mujer en el mundo, Esther Vilar y su "Varón domado" y Krishnamurti se obtiene mi examen para la clase: Describa y explique la situación de desigualdad de la mujer en Honduras y en el mundo.
El origen de la desigualdad de la mujer puede remontarse a la división natural del trabajo que se dio en comunidades primitivas, en las que las mujeres tenÃan que reducir su trabajo fÃsico en perÃodos de gestación y lactancia. A partir de allà surgen varios mitos alrededor de lo femenino que lo asocian con lo débil, lo delicado, hasta derivarse a lo misterioso, incluso diabólico.
A lo largo de la historia, han quedado documentadas las numerosas injusticias y discriminaciones que se han cometido hacia la mujer. Se le negaban muchos derechos, que variaban desde tener un papel fuera del hogar, la educación o el voto, hasta tener potestad legal sobre su propia vida, como en la sociedad romana, por ejemplo. Pero, actualmente mucho de eso ha cambiado. Y sin embargo, no se reflejan en las estadÃsticas que las mujeres tengan mejores condiciones, o que sean conscientes de ellas.
En los paÃses desarrollados las mujeres todavÃa no tienen una participación equivalente a la masculina: por cada dólar que gana un hombre en los Estados Unidos, una mujer con el mismo trabajo sólo es remunerada con 75 centavos. Menos del 20% de las posiciones ejecutivas en las 500 empresas más importantes según la revista Fortune son ocupadas por mujeres. A pesar de todo, en ciertos paÃses, esa participación tampoco es insignificante. En Suecia, el 45% de los miembros del Parlamento son mujeres.
En Honduras, se aprecia una realidad distinta. Sólo una de cada tres mujeres en edad de trabajar, desea hacerlo, según datos del 2002 del INE. Y una de cuatro mujeres que trabajan son empleadas domésticas. Continúa aumentando el número de mujeres que son jefas de familia, fenómeno generalmente asociado a familias de bajos recursos. Según la OPS, en la población económicamente inactiva las amas de casa y las estudiantes representan el 67% y 30%, respectivamente. ¿Cómo es esto posible en el siglo XXI?
SÃ existe una desigualdad. En Honduras es muy evidente cuando solo un 23% de los diputados del Congreso son mujeres. En el resto del mundo, cuando las mujeres en puestos de poder no igualan a los hombres, y cuando la mujer es objetificada inescrupulosamente en la cultura. Pero hoy en dÃa, no se puede tomar como responsable a nadie menos que a la mujer misma.
La mujer aprende el rol que va a desempeñar en la sociedad, desde muy pequeña, en el seno de la familia. En paÃses como el nuestro, donde el patriarcado es un sistema que continúa siendo vigente, ese rol tiene un radio de acción muy limitado. Se le atribuyen caracterÃsticas que se asocian con cuestiones biológicas, pero al indagar un poco en ellas, son principalmente aprendidas. Nacen las diferencias culturales de género. De allÃ, se desemboca inevitablemente en estereotipos. Y al haber una fragmentación tan fuerte entre las dos partes nace el sexismo, y sus manifestaciones en el machismo.
Se ha dicho que el mundo está definido desde la perspectiva de lo masculino. Eso es mejor conocido como androcentrismo. Desde las cuestiones básicas como el lenguaje, hasta el sistema de remuneración por el trabajo. Pero si ese modelo es todavÃa aplicable a nuestra sociedad, es por que todos ayudamos a perpetuarlo.
Los paÃses desarrollados cuentan con bajas tasas de analfabetismo, buena educación, legislaciones con respecto al aborto, acceso a la educación sexual y a los métodos anticonceptivos. Es también importante mencionar que la religión esté relegada a un segundo plano. No es una casualidad que en estos paÃses se dé una mayor participación de las mujeres.
Estar bajo el gobierno de otra persona en una situación de subordinación o permitir la existencia de una jerarquÃa basada en la injusticia son todos fenómenos que se siguen dando a causa de la falta de educación y la falta de conciencia de grupo de las mujeres. Esta ignorancia continúa de generación en generación, sobretodo en los sectores más pobres.
Es inexcusable que lo femenino en la actualidad se siga etiquetando únicamente como lo maternal, lo indefenso o peor aún, con lo vanidoso y excesivamente preocupado por su imagen. Semejante mentalidad es una de las causas de la objetificación sexual de la mujer, o de que muchas mujeres dejen de lado su propia realización personal sólo por atender a su familia.
En la raÃz de la desigualdad se encuentra la conciencia y la responsabilidad de cada persona. Uno de los aportes del feminismo (aunque otros movimientos filosóficos lo han mencionado antes) es la enseñanza de que lo personal es lo polÃtico, es decir que el destino de una persona afecta al resto de la colectividad. Pero como todo sistema de pensamiento hay que aproximarse a él con cautela, y no dejar que él piense en nuestro lugar. Los radicalismos, las posiciones intransigentes impiden los razonamientos objetivos y en última instancia sólo consiguen acrecentar el conflicto. Es necesario estar informado de la situación actual y conocer sus raÃces, pero es más importante saber qué va a hacer cada uno de nosotros al respecto.
Se ha dicho que el mundo está definido desde la perspectiva de lo masculino. Eso es mejor conocido como androcentrismo. Desde las cuestiones básicas como el lenguaje, hasta el sistema de remuneración por el trabajo. Pero si ese modelo es todavÃa aplicable a nuestra sociedad, es por que todos ayudamos a perpetuarlo.
Los paÃses desarrollados cuentan con bajas tasas de analfabetismo, buena educación, legislaciones con respecto al aborto, acceso a la educación sexual y a los métodos anticonceptivos. Es también importante mencionar que la religión esté relegada a un segundo plano. No es una casualidad que en estos paÃses se dé una mayor participación de las mujeres.
Estar bajo el gobierno de otra persona en una situación de subordinación o permitir la existencia de una jerarquÃa basada en la injusticia son todos fenómenos que se siguen dando a causa de la falta de educación y la falta de conciencia de grupo de las mujeres. Esta ignorancia continúa de generación en generación, sobretodo en los sectores más pobres.
Es inexcusable que lo femenino en la actualidad se siga etiquetando únicamente como lo maternal, lo indefenso o peor aún, con lo vanidoso y excesivamente preocupado por su imagen. Semejante mentalidad es una de las causas de la objetificación sexual de la mujer, o de que muchas mujeres dejen de lado su propia realización personal sólo por atender a su familia.
En la raÃz de la desigualdad se encuentra la conciencia y la responsabilidad de cada persona. Uno de los aportes del feminismo (aunque otros movimientos filosóficos lo han mencionado antes) es la enseñanza de que lo personal es lo polÃtico, es decir que el destino de una persona afecta al resto de la colectividad. Pero como todo sistema de pensamiento hay que aproximarse a él con cautela, y no dejar que él piense en nuestro lugar. Los radicalismos, las posiciones intransigentes impiden los razonamientos objetivos y en última instancia sólo consiguen acrecentar el conflicto. Es necesario estar informado de la situación actual y conocer sus raÃces, pero es más importante saber qué va a hacer cada uno de nosotros al respecto.
(Ahora imagÃnense leer 30 de estos ensayos. Compadezco a la profesora.)
Mi experimento de ampliar horizontes a veces resulta conmigo bailando con un cadete, que tiene las habilidades para bailar que tienen los cadetes (nulas), y con un gran dolor de cabeza al haberme infligido un moño por primera vez en 6 años.
Gina C. nos invitó a Deysi, Sharon, a la otra Gina y a mà a una fiesta de gala en la Academia Militar. Su papá es coronel y le dijo a Gina que invitara a sus “amiguitas”. Desde luego que siempre supe que iba como carne de exhibición o en el peor de los casos como escort, pero acepté por que me paso quejando de tener pocas amigas, y esta serÃa una buena ocasión para reforzar lazos. Gente con la que casi no me llevo en una experiencia completamente distinta. Llegaron además los 2 hermanos menores de Gina C. y su mejor amiga Karina.
En cuanto llegamos a la Academia, tan amablemente como es posible en esos casos, se nos pidió a las mujeres que bajáramos del carro para inspeccionar nuestros vestidos. HabÃamos notado varias chavas con vestido corto afuera. No las dejaron pasar. Voy a pretender que no es humillante pararse a ser observado por una fila de pelados en uniforme, por algo tan estúpido como el largo de tu ropa. Pero sà lo es. Voy a tragarme mis principios y mi deseo de gritarles que ni Emily Post le hubiera negado la entrada a invitados por su vestimenta, y se hubiera limitado a poner su mejor falsa sonrisa. Ella los habrÃa puesto en una mesa al lado de la cocina y alejados del salón, pero no los habrÃa tenido parados bajo la lluvia, viendo como todos los demás eran revisados inescrupulosamente y pasada la prueba se perdÃan en el camino bordeado por lámparas de gas.
La nueva peste del milenio son esos fotógrafos que te piden posar para sus páginas web de fiestas y eventos. En alguno de esos anda pululando una foto de nosotras con un arreglo floral casi mortuorio de fondo.
Yo he ido a unos 15 años de gente de pueblo. La única diferencia es que la comida en esto fue mejor. Nada podÃa quitarme la sensación de ridiculez, de que todas las mujeres parecÃamos trabajadoras en su dÃa libre aspirando a conocer soldados con quien ir al cine los domingos en la tarde.
Las bandas tropicales me persiguen aparentemente.
HabÃa tragos ilimitados en una noche que me exigÃa guardar la compostura. El ruido no me dejaba hablar y no se qué tan buena es mi cara de “estoy aburrida pero tratando seriamente de no parecerlo”. Uno de los hermanos de Gina sacó a Deysi a bailar los covers de reguetón versión salsa. Estábamos en un palco, asà que la pista de baile principal la mirábamos desde unas grandes pantallas que intercalaban las imágenes de los vestidos meneándose al ritmo de “Lo que pasó, pasó” con otras de soldados disparando cañones y corriendo en fila por campos verdes. Fue uno de esos momentos que me arrepiento de no andar cámara, tan surrealista.
Después de la cena tuve que enfrentar mi destino e ir a bailar. Primero en grupo, hasta que los cadetes iban escogiéndonos y llevándonos lejos. Nunca, en la historia de fiestas a las que voy sin acompañante, me ha sacado a bailar alguien que me parezca remotamente decente, mucho menos atractivo. No sé qué deuda kármica estaré pagando, pero esta ha sido la cúspide de lo horroroso. “La señal de rescate”, pensé, y me acordé que el moño no me permitÃa sacudirme el pelo de los hombros, y que nadie en ese grupo iba a poder descifrarla. Por varias canciones traté de convencerme que bailar con un solo chavo, por fatal que fuera y se moviera, era mejor que satisfacer la fantasÃa de los hermanos de Gina de hacer un threesome con una chava adelante y la otra atrás. Pero no lo soporté y preferà ir a sentarme y despotricar internamente sobre lo sola que me siento el 99% del tiempo. Justo cuando mi mente veÃa desfilar la frase “Todo lo que has temido finalmente se hizo realidad” aparecieron Deysi y su compañero de baile para que buscáramos a los demás por que Karina estaba escandalosamente ebria. Nos fuimos de allà como una hora después.
En el trayecto de regreso me estaba soltando el pelo, queriendo poner la mayor distancia mental posible entre esa noche y el presente.
Gina C. nos invitó a Deysi, Sharon, a la otra Gina y a mà a una fiesta de gala en la Academia Militar. Su papá es coronel y le dijo a Gina que invitara a sus “amiguitas”. Desde luego que siempre supe que iba como carne de exhibición o en el peor de los casos como escort, pero acepté por que me paso quejando de tener pocas amigas, y esta serÃa una buena ocasión para reforzar lazos. Gente con la que casi no me llevo en una experiencia completamente distinta. Llegaron además los 2 hermanos menores de Gina C. y su mejor amiga Karina.
En cuanto llegamos a la Academia, tan amablemente como es posible en esos casos, se nos pidió a las mujeres que bajáramos del carro para inspeccionar nuestros vestidos. HabÃamos notado varias chavas con vestido corto afuera. No las dejaron pasar. Voy a pretender que no es humillante pararse a ser observado por una fila de pelados en uniforme, por algo tan estúpido como el largo de tu ropa. Pero sà lo es. Voy a tragarme mis principios y mi deseo de gritarles que ni Emily Post le hubiera negado la entrada a invitados por su vestimenta, y se hubiera limitado a poner su mejor falsa sonrisa. Ella los habrÃa puesto en una mesa al lado de la cocina y alejados del salón, pero no los habrÃa tenido parados bajo la lluvia, viendo como todos los demás eran revisados inescrupulosamente y pasada la prueba se perdÃan en el camino bordeado por lámparas de gas.
La nueva peste del milenio son esos fotógrafos que te piden posar para sus páginas web de fiestas y eventos. En alguno de esos anda pululando una foto de nosotras con un arreglo floral casi mortuorio de fondo.
Yo he ido a unos 15 años de gente de pueblo. La única diferencia es que la comida en esto fue mejor. Nada podÃa quitarme la sensación de ridiculez, de que todas las mujeres parecÃamos trabajadoras en su dÃa libre aspirando a conocer soldados con quien ir al cine los domingos en la tarde.
Las bandas tropicales me persiguen aparentemente.
HabÃa tragos ilimitados en una noche que me exigÃa guardar la compostura. El ruido no me dejaba hablar y no se qué tan buena es mi cara de “estoy aburrida pero tratando seriamente de no parecerlo”. Uno de los hermanos de Gina sacó a Deysi a bailar los covers de reguetón versión salsa. Estábamos en un palco, asà que la pista de baile principal la mirábamos desde unas grandes pantallas que intercalaban las imágenes de los vestidos meneándose al ritmo de “Lo que pasó, pasó” con otras de soldados disparando cañones y corriendo en fila por campos verdes. Fue uno de esos momentos que me arrepiento de no andar cámara, tan surrealista.
Después de la cena tuve que enfrentar mi destino e ir a bailar. Primero en grupo, hasta que los cadetes iban escogiéndonos y llevándonos lejos. Nunca, en la historia de fiestas a las que voy sin acompañante, me ha sacado a bailar alguien que me parezca remotamente decente, mucho menos atractivo. No sé qué deuda kármica estaré pagando, pero esta ha sido la cúspide de lo horroroso. “La señal de rescate”, pensé, y me acordé que el moño no me permitÃa sacudirme el pelo de los hombros, y que nadie en ese grupo iba a poder descifrarla. Por varias canciones traté de convencerme que bailar con un solo chavo, por fatal que fuera y se moviera, era mejor que satisfacer la fantasÃa de los hermanos de Gina de hacer un threesome con una chava adelante y la otra atrás. Pero no lo soporté y preferà ir a sentarme y despotricar internamente sobre lo sola que me siento el 99% del tiempo. Justo cuando mi mente veÃa desfilar la frase “Todo lo que has temido finalmente se hizo realidad” aparecieron Deysi y su compañero de baile para que buscáramos a los demás por que Karina estaba escandalosamente ebria. Nos fuimos de allà como una hora después.
En el trayecto de regreso me estaba soltando el pelo, queriendo poner la mayor distancia mental posible entre esa noche y el presente.
Amy Sherman - Palladino es mi verdadera alma gemela
Si existe una serie que hubiera deseado haber escrito es "Gilmore girls". Es tan ingeniosa, e inteligente: reto a cualquier persona a que vea un episodio entero y sea capaz de explicar cada una de las referencias a libros, pelÃculas, series y cualquier cosa en general que sea mencionado. Este es un momento clásico: Sebastian Bach (de Skid Row en la vida real) cantando Gwen Stefani!!! Demasiado divertido.
Si existe una serie que hubiera deseado haber escrito es "Gilmore girls". Es tan ingeniosa, e inteligente: reto a cualquier persona a que vea un episodio entero y sea capaz de explicar cada una de las referencias a libros, pelÃculas, series y cualquier cosa en general que sea mencionado. Este es un momento clásico: Sebastian Bach (de Skid Row en la vida real) cantando Gwen Stefani!!! Demasiado divertido.
“Este capÃtulo no está dedicado a los adolescentes que quieran reservarse para el hombre o la mujer de sus sueños. Está dedicado a los jóvenes de ambos sexos que quieran aprender a ser realmente ellos mismos, a descubrir su personalidad, a ser sanos, fuertes y estables, a tener confianza en sà mismos, a seguros de que pueden, si asà lo desean, caminar por la vida sin muletas y sin depender del contacto sexual con otro ser humano. Muchos de los supuestos adultos actuales siguen siendo, en el fondo, adolescentes: tÃmidos, temerosos y dependientes, nunca aprendieron a cuidar de sà mismos. Para muchas personas, el sexo fÃsico es el equivalente adulto del osito de felpa.” (¿Cómo terminó Tofi metido en todo esto?)
“El sexo no es “mejor” o “peor” sólo por que uno esté enamorado de esa otra persona… o prefiera creer, por el momento que lo está. Es solo un acto fÃsico, neutro en sÃ, y lo dotamos del significado que deseemos en cada momento. A lo largo de los siglos, la humanidad ha entretejido complicadas fantasÃas del acto sexual, glorificándolo con importancia mÃstica.”
“Para las mujeres no hay placer en el acto sexual por sÃ: todo depende de su relación con la otra persona en el momento del coito. Si la muchacha en cuestión está terriblemente enamorada de un hombre al que considera el más apuesto, atractivo y deseable del mundo, el acto sexual con él le parecerá una experiencia arrebatadora, aunque el hombre sea, en realidad, un amante mediocre en el plano fÃsico.”
“El psicólogo Glenn Wilson informaba, en su libro “Love’s mysteries”, que la mujer solo experimenta un ardor y una excitación sexual iguales a los del hombre en el comienzo mismo de una nueva relación. Pasado un perÃodo de entre nueve y dieciocho meses, pierde en parte su interés por el sexo, por mucho que lo haya deseado en un comienzo.”
“A diferencia de lo que pensaba hace veinte años, ahora estoy convencida de que la actividad sexual a una edad demasiado temprana contribuye directamente a sofocar la inteligencia y el rendimiento educacional. Quienes se dedican al sexo prematuramente suelen concentrarse menos en sus estudios y en los resultados de sus exámenes. Después de todo, sólo contamos con cierta cantidad de energÃa y, cuanto más la disipemos en actividades fÃsicas, menos tendremos para los fines intelectuales.”
“En general se descubre que el sexo, en vez de afianzar el vÃnculo lo debilita y aleja a las personas. Uno puede mantener una amistad con miembros del sexo opuesto con quienes no mantiene relaciones sexuales, pero una vez que interviene el sexo, se torna difÃcil, sobretodo durante la juventud. Cuando termina la relación, los amantes suelen negarse a dirigirse la palabra el resto de la vida. La herida permanece por muchos años y jamás cicatriza del todo.”
“La investigación iniciada para averiguar qué nivel de estrés padecen las jovencitas, descubrió que el mayor motivo de angustia era el amor y el sexo.”
“Otro motivo de que reine la infelicidad en cuestiones de sexo es que los jovencitos que no forman parejas exclusivas suelen tornarse retraÃdos y melancólicos. Parece existir una presión para que todos formen pareja a edad cada vez más temprana. Los niños de trece años o menos ya se jactan de sus “novios”. El miedo de quedar solo es uno de los motivos que impulsan a tantos jovencitos a intentar el suicidio y a abusar de las drogas.”
Estoy dispuesta a escuchar a esta tipa si quiere venderme la idea del celibato. Pero que no me insulte con sus razones absurdas, simplistas, generalizadoras y ridÃculas.
“El sexo no es “mejor” o “peor” sólo por que uno esté enamorado de esa otra persona… o prefiera creer, por el momento que lo está. Es solo un acto fÃsico, neutro en sÃ, y lo dotamos del significado que deseemos en cada momento. A lo largo de los siglos, la humanidad ha entretejido complicadas fantasÃas del acto sexual, glorificándolo con importancia mÃstica.”
“Para las mujeres no hay placer en el acto sexual por sÃ: todo depende de su relación con la otra persona en el momento del coito. Si la muchacha en cuestión está terriblemente enamorada de un hombre al que considera el más apuesto, atractivo y deseable del mundo, el acto sexual con él le parecerá una experiencia arrebatadora, aunque el hombre sea, en realidad, un amante mediocre en el plano fÃsico.”
“El psicólogo Glenn Wilson informaba, en su libro “Love’s mysteries”, que la mujer solo experimenta un ardor y una excitación sexual iguales a los del hombre en el comienzo mismo de una nueva relación. Pasado un perÃodo de entre nueve y dieciocho meses, pierde en parte su interés por el sexo, por mucho que lo haya deseado en un comienzo.”
“A diferencia de lo que pensaba hace veinte años, ahora estoy convencida de que la actividad sexual a una edad demasiado temprana contribuye directamente a sofocar la inteligencia y el rendimiento educacional. Quienes se dedican al sexo prematuramente suelen concentrarse menos en sus estudios y en los resultados de sus exámenes. Después de todo, sólo contamos con cierta cantidad de energÃa y, cuanto más la disipemos en actividades fÃsicas, menos tendremos para los fines intelectuales.”
“En general se descubre que el sexo, en vez de afianzar el vÃnculo lo debilita y aleja a las personas. Uno puede mantener una amistad con miembros del sexo opuesto con quienes no mantiene relaciones sexuales, pero una vez que interviene el sexo, se torna difÃcil, sobretodo durante la juventud. Cuando termina la relación, los amantes suelen negarse a dirigirse la palabra el resto de la vida. La herida permanece por muchos años y jamás cicatriza del todo.”
“La investigación iniciada para averiguar qué nivel de estrés padecen las jovencitas, descubrió que el mayor motivo de angustia era el amor y el sexo.”
“Otro motivo de que reine la infelicidad en cuestiones de sexo es que los jovencitos que no forman parejas exclusivas suelen tornarse retraÃdos y melancólicos. Parece existir una presión para que todos formen pareja a edad cada vez más temprana. Los niños de trece años o menos ya se jactan de sus “novios”. El miedo de quedar solo es uno de los motivos que impulsan a tantos jovencitos a intentar el suicidio y a abusar de las drogas.”
Estoy dispuesta a escuchar a esta tipa si quiere venderme la idea del celibato. Pero que no me insulte con sus razones absurdas, simplistas, generalizadoras y ridÃculas.
Según Erik Erikson, nuestra personalidad se forma a lo largo de ocho etapas durante nuestra vida. En cada una de estas etapas, tenemos diferentes “misiones” que cumplir. Son objetivos que debemos alcanzar, habilidades que cada uno debe desarrollar, por que de lo contrario, arrastraremos por el resto de nuestra vida el peso de lo que no logramos. En cada estadio, se nos presentan dos polos a los que podemos aspirar, una relación significativa que la caracteriza, y desde luego, las virtudes, mal adaptaciones o malignidades que tendremos dependiendo de cómo haya sido nuestro desempeño.
La primera etapa es hasta el primer año de vida. Aquà se debaten la confianza y la desconfianza. Uno desarrolla esa confianza con el mundo exterior a través de la relación con su madre. Si te vuelves demasiado crédulo, se llama desajuste sensorial; escéptico: es el desvanecimiento (withdrawal), que puede resultar en alguien paranoide, depresivo, o incluso psicótico; y el punto intermedio es la esperanza: “una fuerte creencia en la que se considera que siempre habrá una solución al final del camino, a pesar de que las cosas vayan mal”.
El segundo estadio, de los 2 a los 3 años, es la dicotomÃa entre autonomÃa y vergüenza o duda. Los padres son las personas más importantes en esta edad. Lo ideal es que cada quien explore su medio con independencia, pero no estar a la deriva. Se puede llegar a ser alguien con voluntad y determinación en el mejor de los casos, o bien alguien compulsivo, que cree que todo tiene que hacerse perfectamente, sin espacio para el error; o se puede caer en la impulsividad, hacer las cosas sin evaluar consecuencias o lÃmites.
De los 3 a los 6 años, tu familia en general es tu principal relación. El conflicto aquà se relaciona con la iniciativa frente a la culpa. La iniciativa se refiere a asumir nuevos retos, responsabilidades. Es intentar hacer “real lo irreal”. Los dos extremos son la crueldad (iniciativa sin culpa. Lograr lo que se quiere sin consideración a los demás.), la inhibición y en medio se desarrolla el sentido de propósito.
En el cuarto estadio, hasta los 12 años, se tiene que decidir entre la laboriosidad o la inferioridad. Como ahora se añaden las amistades y los profesores, todo se vuelve más complejo. Personalmente creo que tengo conflictos desde esta época, por que aquà es cuando se aprende a terminar las cosas que se empiezan, a ser competente. Los niños que son demasiado presionados para que sobresalgan desarrollan una virtuosidad dirigida, y los que ni siquiera vuelven a intentar algo en que no les ha ido bien, son considerados inertes.
La crisis de la adolescencia está muy bien documentada. Se plantean la eterna pregunta de quién soy, cómo encajo en la sociedad, etc. Identificarse solamente con un determinado rol o subcultura es llamado fanatismo. Dejar de buscar una identidad es repudio, y una persona adaptada desarrolla fidelidad, que es lealtad, capacidad de vivir de acuerdo con los estándares de la sociedad, a pesar de sus errores. No ser un borrego, pero sà alguien productivo, siendo crÃtico.
Y la sexta etapa es con la que voy a concluir este post, por que es la que me interesa, y la que estoy atravesando. Tengo hasta el final de la década de los 30 para escoger entre la intimidad o el aislamiento. Si en este tiempo no logro experimentar una relación significativa en la cual descubra el “amor” (habilidad para alejar las diferencias y los antagonismos a través de una mutualidad de devoción), puedo caer en la promiscuidad –en el sentido de ser demasiado abierto, sin necesidad de profundidad en las relaciones-, o corro el riesgo de irme por la vÃa de la exclusión y aislarme de todos con un fuerte sentimiento de rabia o irritabilidad.
La primera etapa es hasta el primer año de vida. Aquà se debaten la confianza y la desconfianza. Uno desarrolla esa confianza con el mundo exterior a través de la relación con su madre. Si te vuelves demasiado crédulo, se llama desajuste sensorial; escéptico: es el desvanecimiento (withdrawal), que puede resultar en alguien paranoide, depresivo, o incluso psicótico; y el punto intermedio es la esperanza: “una fuerte creencia en la que se considera que siempre habrá una solución al final del camino, a pesar de que las cosas vayan mal”.
El segundo estadio, de los 2 a los 3 años, es la dicotomÃa entre autonomÃa y vergüenza o duda. Los padres son las personas más importantes en esta edad. Lo ideal es que cada quien explore su medio con independencia, pero no estar a la deriva. Se puede llegar a ser alguien con voluntad y determinación en el mejor de los casos, o bien alguien compulsivo, que cree que todo tiene que hacerse perfectamente, sin espacio para el error; o se puede caer en la impulsividad, hacer las cosas sin evaluar consecuencias o lÃmites.
De los 3 a los 6 años, tu familia en general es tu principal relación. El conflicto aquà se relaciona con la iniciativa frente a la culpa. La iniciativa se refiere a asumir nuevos retos, responsabilidades. Es intentar hacer “real lo irreal”. Los dos extremos son la crueldad (iniciativa sin culpa. Lograr lo que se quiere sin consideración a los demás.), la inhibición y en medio se desarrolla el sentido de propósito.
En el cuarto estadio, hasta los 12 años, se tiene que decidir entre la laboriosidad o la inferioridad. Como ahora se añaden las amistades y los profesores, todo se vuelve más complejo. Personalmente creo que tengo conflictos desde esta época, por que aquà es cuando se aprende a terminar las cosas que se empiezan, a ser competente. Los niños que son demasiado presionados para que sobresalgan desarrollan una virtuosidad dirigida, y los que ni siquiera vuelven a intentar algo en que no les ha ido bien, son considerados inertes.
La crisis de la adolescencia está muy bien documentada. Se plantean la eterna pregunta de quién soy, cómo encajo en la sociedad, etc. Identificarse solamente con un determinado rol o subcultura es llamado fanatismo. Dejar de buscar una identidad es repudio, y una persona adaptada desarrolla fidelidad, que es lealtad, capacidad de vivir de acuerdo con los estándares de la sociedad, a pesar de sus errores. No ser un borrego, pero sà alguien productivo, siendo crÃtico.
Y la sexta etapa es con la que voy a concluir este post, por que es la que me interesa, y la que estoy atravesando. Tengo hasta el final de la década de los 30 para escoger entre la intimidad o el aislamiento. Si en este tiempo no logro experimentar una relación significativa en la cual descubra el “amor” (habilidad para alejar las diferencias y los antagonismos a través de una mutualidad de devoción), puedo caer en la promiscuidad –en el sentido de ser demasiado abierto, sin necesidad de profundidad en las relaciones-, o corro el riesgo de irme por la vÃa de la exclusión y aislarme de todos con un fuerte sentimiento de rabia o irritabilidad.
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