05 February 2007

new, shiny and exciting

No soy obsesiva-compulsiva, pero toda mi vida he tenido un ritual para el día antes de entrar a clases. Limpio mi cuarto meticulosamente para liberarlo de las energías de las vacaciones (lo limpio también el último día de clases para cortar con la influencia del semestre) y prepararlo para recibir una nueva rutina. Mueble por mueble, lo vacío, le sacudo el polvo y le paso aceite, antes de volverlo a llenar. Reorganizo libros en orden alfabético, o temático, u orden de lectura (todavía tengo que estudiar bien el sistema decimal Dewey para usarlo la próxima vez). Como ya han pasado las compras de final o mitad de año, ya tengo ordenada la ropa nueva y me he deshecho de lo que no volveré a usar. Limpio los chinógrafos, en una extraña danza que incluye quitarles la tinta en el chorro de agua, y después dejarlos remojando varios días hasta que están impecables. Compro cuadernos nuevos -preferiblemente sin repetir temas anteriores-, consigo tres lápices rojos, tres lápices azules, un borrador de migajón, un borrador flaquito de lápiz, minas, un portaminas si el anterior está demasiado mordido y un corrector líquido. No es una posibilidad usar materiales de semestres anteriores, aunque estén nuevos. Rotulo mis cuadernos, arreglo mi mochila, guardo mi horario para llevarlo en la mañana, y escribo antes de acostarme mis metas para ese semestre. Me doy vuelta en la cama por horas, por que nunca he podido dormir la noche antes del primer día de clases. Pero no soy obsesiva-compulsiva.

En esta ocasión, me he dado cuenta que esa ceremonia es mi forma no consciente de rechazar las clases. Desde pequeña se me ha enseñado que la única manera de tener éxito en la vida es a través del estudio, entonces no disfrutar de él genera un conflicto serio en mi naturaleza. Y esta vez no quería regresar a la universidad, pero lo asumí diferentemente. Entré en una negación intensa, llenándome de actividades la semana pasada, sin un tan solo minuto en el que pudiera sentarme a pensar, o sin tiempo de limpiar o comprar cosas. Pero anoche dormí muy bien.

Llegué tarde a mi clase de las 9 (ya ni siquiera me tengo que levantar temprano), con un único lápiz azul completamente deshecho y con un cuaderno viejo que después de haber sufrido la tortura de Estudios de la Mujer ha sido destinado a apuntes varios y sudokus sin terminar. No tenía idea de cuáles eran mis aulas por que olvidé mi horario, y dejé mi cuarto hecho un chiquero asqueroso.

Corté con la tradición auto-impuesta y súbitamente todo se sintió nuevo y emocionante. Hoy finalmente entré a la clase de un arquitecto que sólo le da a los viejos, y que por muchos años tuve como estándar para sentir que ya estaba del otro lado del camino. Mis arquitectos de Diseño V son seres racionales, educados y Opus Dei, así que espero realmente disfrutarlo y no angustiarme por las rabietas de Velásquez a pesar de que mañana me vuelvo a encontrar con él. Tengo otros compañeros, que no son nuevos por que eso nunca pasa en esa mini facultad, pero son diferentes a los que veía antes todos los días. Ayer empecé otro libro y otro diario. Por una vez, todo se conjuga para hacerme sentir como niña pequeña estrenando juguete. O cuadernos de Hello Kitty. A veces ni yo entiendo lo que hago.

6 comments:

  1. Yo hice lo de los materiales viejos todo el año pasado, solo gasté una vez en cuadernos jajaja, pero ahora q entré a otra u, me vi en la necesidad de regresar a mis viejos hábitos de renovar TODO.
    Sabes lo que si perdí, desde secundaria: lo de usar lápiz rojo.
    Me hace falta, pero me da hueva...

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  2. yo aun no puedo dormir el dia antes de que inicien las clases...no se supongo que la mejor renovacion es la natural...sera?

    p.s. yo utilizo el rojo pa remarcar los puntos importantes ;)

    y...muy bien escrito, me encanto

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  3. Anonymous11:20 AM

    No será tan kool tener todo ese 'look and feel' impuesto por el marketing de estrenar y tener todo meticulosamente bueno, limpio y preferiblemente nuevo. Pero el 'desorden' al que te refieres es cómodo y libre... como las pijamas viejas que uno usa para andar entre la casa!

    Sé que socialmente no es muy encomiable el asunto de que no te hayas tomado el asunto del retorno a clases con la perfección que solías, pero... no tengo ni moral ni ganas para decirte que lo abandones. Hakuna Matata!

    Creo que de sobra has probado que cuando tenés que ponerte seria lo hacés. Paez dice que una cosa que ha aprendido es que 'cada vez hay que corregirse menos'. En este sentido, funciona muy bien.

    Muchos éxitos en tus estudios este año. No solo es un deseo... es una profecía! :D

    Un abrazo

    dz

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  4. A mi tb me gusto mucho. Y me recordo el día previo a mi primera clase universitaria (10 años atrás).
    Llegué a la pensión donde iba a vivir y estaban todos tomando vino y comiendo empanadas, una especie de bienvenida (todos en igual situación que yo, primer día allí).
    No iba a negarme, pero terminé la noche borracho y con una chica que realmente no me gustaba, no se explicar bien porque accedí, pero luego me cayó aún peor como persona y nunca más hablamos.
    A la mañana siguiente me levante tarde, y con resaca. La clase era a las 19 hs, y a las 16 jugaba Argentina con Bolivia por la eliminatoria. Miré el partido, perdimos e hicimos un escándalo, como solemos hacer cuando perdemos, jeje. Y me sentía tan mal (por el escandalo) que no fui a clases!!!!!! Si, falte a mi primera clase por los efectos de un partido de fútbol... Demasiado argentino.

    P.D: leí tu post de Von Trier. Ayer miré Manderlay, la continuación de Dogville. Me pareció muy buena, no te la pierdas. Para este año posiblemente se estrené la parte final de la trilogía, creo que se va a llamar Washington.

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  5. Qué comienzo de clases más loco!! Buenísimo.

    Sí, esta semana voy a ver "Manderlay". Me falta averiguar si Kidman no hizo esta película por que de verdad tuvo conflictos de agenda, o por que quedó traumatizada con Von Trier.

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  6. No estoy del todo seguro de los porques del no de Kidman. En la presentación de Dogville en Cannes 2003, ante una pregunta de un periodista y una sugerencia de Von Trier, Kidman dijo que iba a protagonizar las 3 películas "cueste lo que le cueste". La explicación oficial de la renuncia fue "problemas de agenda". En la presentación de Manderlay, en el mismo festival en 2005, Howard dijo que se amputaría los dedos del pie, si era necesario, para volver a trabajar con Von Trier. Sin embargo, los rumores dicen que Kidman va a protagonizar la parte final, será cuestión de esperar.
    Respecto al trauma que puede generar Von Trier en sus actrices en algunos casos parece ser recíproco. En una entrevista, posterior a Bailarina en la Oscuridad, que reproduce un diario de argentina el periodista le pregunta al director si cree que va a ir al cielo o al infierno y este responde "No me interesa demasiado el adonde. Solo quiero ir donde no vaya Bjork."
    Saludos, Leo.

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