05 June 2010

Tales of a librarian

Una tarde de ocio es la excusa perfecta para finalmente ordenar mis libros según otro sistema que no sea: "libros que me llevaré cuando me vaya", "libros que negaré haber leído" y "libros por leer cuando tenga tiempo". Y qué mejor manera de organizar que con un método que existe desde 1876, gracias a Melvil Dewey, basado en números en los que los libros se categorizan según 10 grandes temas:

000 - Ciencias de computación, información y obras generales
100 - Filosofía y psicología
200 - Religión
300 - Ciencias sociales
400 - Lenguaje
500 - Ciencia
600 - Tecnología
700 - Artes y recreación
800 - Literatura
900 - Historia y geografía

Luego de quedar establecidos en una de las categorías siguientes, los subtemas se van haciendo cada vez más especializados, llegando a un punto en que se genera un código único para cada libro. Establecer ese número es más complicado de lo que yo creía, ya que ahora el Online Computer Library Center se encarga de distribuir guías y software para ayudar a los bibliotecarios de todo el mundo a ordenar sus libros, por un precio por supuesto.

Así que usando su lista hasta el tercer nivel, disponible en su página oficial, traté de hacer lo mejor posible con esta gran pila de cosas:
La primera separación mostró que sin lugar a dudas la ficción es lo que predomina en mis gustos. Pero tiene sentido considerando que es lo que más tiempo tengo de leer, en comparación a libros de arquitectura que tengo muy pocos todavía.
La "Obra general" que mejor se me ocurrió es "1001 libros que leer antes de morir", ya que es un libro sobre libros. La segunda categoría es la de Filosofía. Es muy curioso encontrar los libros de astrología, numerología y tarot de Marsella (del que todavía me hace falta la baraja), en esta sección. Pero es porque pertenecen a la parapsicología, ocultismo y sus métodos. Cuando tomé esta foto había colocado erróneamente un libro de ensayos de Umberto Eco allí, pero después fue desplazado a su lugar correspondiente a ensayos italianos.
Religión no es un tema predilecto aquí. Quitando la Biblia (que fue un regalo de mi abuelo que se asustó de que no la tenía, aunque él no era creyente) mis únicos libros que se acercan a teología son los de Deepak Chopra bajo el tema de renovación espiritual, y dos tomos sobre Cábala, que están en "Judaísmo". El ensayo de Bertrand Russell "Por qué no soy un cristiano" fue luego colocado en Filosofía. En cuanto a Ciencias sociales he aquí lo existente: "Una historia cultural del lipstick", justificable únicamente porque estaba a 9 lempiras en una venta de descuento de Metromedia, "La estrategia del sexo" un súper buen libro de Helen Fisher sobre cómo el contrato sexual entre los hombres y las mujeres; Dale Carnegie vendría a ser "Factores afectando comportamientos sociales", mi único libro de economía es "Freakonomics" y en la sección Educación puse "Cómo desarrollar la investigación de un tema".
Sobre "Lenguaje" tengo tan poco que ni siquiera valió la pena fotografiar. Hay un diccionario inglés-español, otro italiano-español y "La estructura ausente" de Eco, que mejor se fue también a ensayos italianos.

Casi en el mismo nivel de pobreza se encuentra la categoría de Ciencias: "Aventuras matemáticas", un libro de juegos matemáticos de los cuales resolví dos y al no poder resolver el tercero lo dejé en el olvido. "Animales de nuestro entorno" fue un regalo de cumpleaños de una compañera de la escuela en quinto grado. Y ese panfleto lastimero se llama "Poder atómico". Qué depresión.
La siguiente categoría es "Tecnología", de la cual no tengo absolutamente ningún libro. A menos que "Cómo leer un libro" y "A classical guide to better writing" puedan estar allí.

Me reinvindico en la categoría de Artes y recreación, la segunda más grande después de literatura. Creo que todavía tengo más libros sobre pintura que sobre arquitectura, pero no será por mucho tiempo. Allí se encuentra mi enciclopedia del rock, desactualizada desde 1998, que fue con la que aprendí una buena parte de lo que sé de grupos que ahora nadie escucha. Finalmente llegamos a Literatura. Aquí, como en todo en este continente, se empieza con lo norteamericano: literatura, poesía, drama, ficción, ensayos y humor. Supongo que a estas alturas Ayn Rand es considerada literatura americana, ya que me imagino que se revolcaría en la tumba si dijeran que es rusa. Sobresale en esta parte una recopilación de poesía de Sylvia Plath, y un libro de ensayos de Woody Allen. (Después de esta foto me enteré que sí hay una sección de biografías en la última parte de Historia y Geografía, así que Madonna y Hillary Clinton deberían moverse.)
Literatura inglesa: Jane Austen, Charlotte Brontë, Roald Dahl, Agatha Christie, Bram Stoker, Daniel Defoe y James Joyce. (Me acabo de dar cuenta que Nathaniel Hawthorne nació en Estados Unidos...)
Supongo que Kafka no entra en literatura alemana, pero está allí para ser solidario. Tengo 2 libros de Herman Hesse, "Las afinidades electivas" de Goethe, donde se encuentra el discurso más elocuente y exquisito que un albañil alguna vez haya pronunciado, y el "Fausto" del mismo autor, que encontré en un supermercado hace muchos años.
En la parte francesa hay menos de lo que se podría creer. Sobresalen "Cándido" y "Zadig", un combo que le agarré a mi padre, "Les fleurs du mal" y "Le comte de Monte Cristo", que no regresará nunca a su dueño.
Irónicamente los tres primeros tomos de la autobiografía de Simone, dos tomos sin censura del diario de Anaïs Nin, así como sus diarios de infancia, los tengo en español. Eco e Ítalo Calvino son lo único italiano a parte del diccionario que tengo.
Con respecto a la literatura española per se no tengo nada, así que la reemplacé por la latinoamericana, donde hay mucho de García Márquez, el clásico de Allende y un libro de Abilio Estévez que compré en un impulso y nunca entendí. Hondureño tengo cuatro: "El caracol de cristal" que son unos cuentos de Rubén Berríos que me encantan, unas fábulas de Luis Andrés Zúniga, "Angelina" y "Prisión verde", otro regalo de mi abuelo que trabajó en plantaciones de banano en Tela y quería que supiera algo de su historia. Saramago está solo como el único representante de los portugueses en este listado.
La literatura de otros países no está clasificada con tanto detalle. Así que supongo que Milan Kundera entra en "literatura en otros idiomas". Me extrañó que no hubiera una sección para los rusos únicamente. Hay una categoría para literatura asiática donde pertenecen Yukio Mishima con su autobiografía y una autobiografía de una geisha japonesa demasiado engreída para ser disfrutada.Y ya establecimos que en historia sólo hay unas biografías de las que no debería hablar en público, así que eso concluye el listado.
A pesar de su excelente método, el sistema decimal Dewey no es infalible: nunca supe adónde van mis cómics de Mafalda y Calvin and Hobbes. Y una guía de bistros en París se quedó en la sección de recreación porque nunca encontré libros de viajes. En uno de esos fenómenos inexplicables después de ordenar los libros cabían menos de los que había sacado originalmente, a pesar de que tuve que recurrir a poner libros frente a libros para que hubiera suficiente espacio. Pero por lo menos aproveché a sacudir los muebles. Este fue el resultado final:
Mañana me dedico a clasificar ropa, pero creo que allí sí me voy a ahorrar el post.

7 comments:

  1. He notado que varios amigos recibieron un curso de bibliotecario, me arrepiento de no haber ido.

    Resulta chistoso ver que cada persona que conozco tiene su modo de ordenar libros y le gusta mostrarlos (menos a dos que tuve que ordenárselos XD). Un amigo los guarda en cajas porque no le gusta que se llenen de polvo, otro por antigueda y otro por la letra del autor. Ah, en la carrera de letras te reconocen horas de práctica por trabajo bibliotecario.

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  2. Hahahah, el post de ropa no saldría por ser demasiado largo o por alguna otra razón? Hahahaha, bueno, debo admitir que está súper interesante el sistema. Si yo quisiera implementarlo, se quedaría cortita mi colección de libros; quizá 30 libros (la mayoría ciencia ficción y arquitectura), máximo. Por cierto, es regla típica que cuando se desmantela algo y se vuelve a organizar piezas faltan, como a los alemanes con sus tanques en la segunda guerra mundial :P

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  3. Pues te cuento Manuel que Moisés recibió ese curso de bibliotecario, pero era con otro método que usaba el número ISBN. Como sólo es por número y no por tema que se clasifican los libros no le encontré mucha utilidad a ese sistema, que por cierto si es gratuito a la hora de buscar los códigos en línea.

    Y sí Yanis, creo que mi post de ropa sería más largo pero menos interesante. ;)

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  4. Te felicito por la iniciativa, la única forma en que yo clasifico mis libros es "polvosos" y "limpios".

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  5. felicidades por tu blog (lo acabo de descubrir haciendo busquedas de arquitectura hondureña) he pasado horas frente a esta pantalla tratando de absorber todo lo que muestras pero admito que es una tarea titanica pero seguire hasta obtener la ultima gota que nos ofrezcas asi que este blog va a mis favoritos y a mis marcadores para seguir otro dia

    muchas gracias por el esfuerzo, los conocimientos y las historias.

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  6. Muchas gracias Roberto! Muchos saludos!

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  7. Hola Marcela quisiera saber si en algun momento te interesaria publicar algo de lo que escribes en la Escuela de Arquitectura de la UNAH ya que soy estudiante de esta carrera y participo en un boletin informativo de esta carrera, por cualquier pregunta te dejo mi correo

    muchas gracias

    r.daniel.paz@gmail.com

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