Le voy a llevar este video al arq. (...) como parte de la investigación del proyecto. A ver qué opina.


La teoría más conocida del filósofo griego Platón es la de las Ideas o Formas, en la que afirma que los objetos del mundo sensible son imperfectos, cambiantes y en última instancia engañosos, puesto que son sólo una copia del mundo de las Ideas o las Formas, a su vez inmutables, perfectas y accesibles únicamente a través de la razón y el entendimiento. Aplicada a la rama de la estética, Platón enuncia que hay una Idea de la Belleza, que los objetos aspiran a reflejar. Este concepto de Belleza trasciende la definición socrática en la que algo es bello si se adapta a su fin, y la sofista que mide lo hermoso en base al placer que provoca. Se le agrega un componente moralista al afirmar que lo bello es sinónimo de lo bueno, lo justo y lo verdadero. Se desarrolla la concepción pitagórica de la belleza, reiterando que esta es una propiedad objetiva y cuantitativa que puede medirse matemáticamente. Sus principales elementos son el orden, el equilibrio, la proporción y la armonía. A pesar de que Platón menosprecia las artes porque son una imitación de objetos sensibles, que imitan a las Ideas, la arquitectura se eleva sobre las demás, al basarse en las matemáticas.

A lo largo de la historia, gran cantidad de arquitectos se basan en esta concepción de que la naturaleza puede descifrarse en términos matemáticos y le rinden homenaje en sus diseños. Un ejemplo es la ilustración del Cenotafio en honor a Newton que hizo el francés Etienne-Louis Boulée, que consiste en una gran esfera asentada sobre una base rectangular.

En esa misma época, Claude-Nicolas Ledoux exponía que las letras del alfabeto son el círculo y el cuadrado, figuras que utilizaron más tarde Jan Hessel de Groot, Johannes Ludovicus Mathieu Lauweriks y Peter Behrens en sus obras, considerando la “Cuadratura” (un cuadrado inscrito dentro de un círculo) como “la clave para el orden básico del cosmos”.

Estilos como el Renacentista retomaron las formas de los edificios de la época greco-romana, considerándolas el ideal que debía seguir su tiempo. Andrea Palladio es uno de sus exponentes más famosos. Pero no es necesario copiar un estilo para seguir tomando como base las relaciones matemáticas responsables de la armonía del mismo. Le Corbusier lo demostró al utilizar la sección áurea (que Platón consideraba como la mejor de todas las relaciones matemáticas, concepto que puede verse aplicado en las fachadas de templos griegos como el Partenón) en las dimensiones de sus edificios, y combinándola con las medidas del hombre para su sistema de proporciones el Modulor.

Le Corbusier se sentía comprometido con su tiempo y afirmaba que la casa es una máquina para vivir, pero se aprecia la influencia platónica cuando considera que la base sólida para la arquitectura en este tiempo de las máquinas son los volúmenes puros de la geometría: el prisma, el cubo, el cilindro, la pirámide, la esfera, etc. Son las matemáticas, el ritmo obtenido a base de ecuaciones lo que evita que los edificios se conviertan en objetos fríos, en los que el hombre pudiera sentirse fuera de lugar.


A medida que pasa el tiempo, la exploración matemática en la arquitectura va adoptando nuevas formas. Una de ellas es cuando se orienta hacia la edificación con formas de superficies de revolución, que resultan del movimiento de una curva plana (generatriz) alrededor de un eje de rotación. Tal es el caso de los paraboloides, ya sean hiperbólicos o de revolución. El arquitecto finlandés nacionalizado estadounidense, Eero Saarinen tiene varios proyectos de este tipo, entre los que destacan el Aeropuerto Internacional Dulles, en Washington; la Terminal de TWA, en Nueva York, y el Estadio de patinaje sobre hielo de la universidad de Yale.

En México, sobresalen el restaurante Los Manantiales, en Xochimilco, y la Capilla San Vicente en Coyoacán, ambos proyectos del arquitecto Félix Candela.


En la actualidad, los programas informáticos han permitido la exploración de postulados matemáticos más complejos para ser aplicados en construcciones, como por ejemplo la geometría fractal, puesta en práctica por arquitectos como Bruce Goff o Zvi Hecker.

Otra es la arquitectura diagramática, que toma como base datos numéricos tabulados en forma gráfica, popularizada por Peter Eisenman, Ben van Berkel, y Greg Lynn.


En definitiva, todo aquel arquitecto que decida aplicar consciente o inconscientemente, conocimientos geométricos o matemáticos, como punto de partida para su obra, es un discípulo espiritual de Platón. Hoy en día, el panorama matemático se ha extendido tanto que las formas que se derivan de él son más elaboradas que los volúmenes puros, y las relaciones son más difíciles de entender que la de la sección áurea, pero tiene sentido cuando tomamos en cuenta que muchos descubrimientos son recientes y que ahora contamos con mejores recursos tecnológicos para aplicar esos descubrimientos. La arquitectura es un reflejo directo de la sociedad que la produce, y la nuestra es una sociedad mucho más polifacética y conflictiva que aquella en la que vivió Platón, pero entender que las estructuras que conforman el Universo son matemáticas y que de ellas se deriva gran parte de la Belleza aplicable en el arte, es una idea que podemos agradecerle en gran parte a él, sin importar la época de la historia en que vivamos.

- Ante el problema de calcular la energía cinética de una vaca en movimiento:

Un matemático: Dividiendo la vaca en diferenciales de volumen, integrando, y teniendo en cuenta las fuerzas disipativas...

Un físico: Considerando la vaca como un sólido rígido, y despreciando la resistencia aerodinámica...

Un ingeniero: Considerando la vaca como una esfera perfecta que rueda sin deslizar, y aplicando un factor de seguridad del...

Más chistes matemáticos
La superficialidad es un excelente mecanismo de defensa. Mañana presentamos la investigación para el proyecto de Diseño, somos apenas cinco alumnas, estamos trabajando juntas y somos el colmo de la pereza y la mala organización. Desde el lunes de la semana pasada nos dejaron el proyecto, pero gracias a Félix, ese miércoles no pudimos ir a Yuscarán a buscar terreno, reglamentaciones, etc. El sábado me quedé en mi casa durmiendo toda la mañana porque una de mis compañeras tiene reservados todos los sábados de su vida para ir a la iglesia y queríamos hacer un único viaje en conjunto para no dejar en desventaja a nadie. El domingo no iba a estar abierta la alcaldía, ni íbamos a poder entrevistar a ninguna autoridad allá para que nos diera información sobre el pueblo. Así que ayer llegamos a Yuscarán con una hora de retraso gracias al tráfico infernal de la capital, para ser retenidas por tres horas en una oficina por un tarado pedante que decía ser el departamento de Catastro en persona. La siguiente media hora el director del museo nos dio un buen perfil del lugar; llamamos al arquitecto para disculparnos por no llegar a la clase, dimos una vuelta y regresamos a la universidad a tratar de abrir los archivos de fotos aéreas y hojas cartográficas.

Este es un buen momento para mencionar que nuestra clase, al igual que Diseño 5 y 7, están participando para que su proyecto sea uno de los tres que serán enviados a Guatemala representando a la Unah en la Tercera Bienal de proyectos de estudiantes de arquitectura, un concurso a nivel latinoamericano. Tenemos como fecha límite de entrega de proyecto, aproximadamente el 28 de septiembre. Y nosotras no tenemos terreno aún.

Pues hoy me fui de mi casa sabiendo que iba a tener que quedarme todo el día en la universidad, pariendo del vacío cósmico un montón de datos que no conseguimos, tratando de hacer que todas mis compañeras sintieran deseos de trabajar, tolerando las inclemencias de la comida grasosa, el calor sofocante, el sentimiento de que probablemente mañana nos espera una buena regañada. Pero hoy estuve particularmente agradable y llevadera todo el día porque mi pelo se levantó de buen humor, sin ninguna razón en especial. Nadie podía amargarme: ni la foto aérea que no se podía ver y que requirió que dos integrantes de mi grupo pasaran toda la tarde zampadas en el Observatorio Astronómico pidiendo ayuda para que la arreglaran; ni que la otra de ellas decidiera llamar a su novio a la mitad del trabajo para irse a su casa, sólo porque sí; ni el hecho que a mis cuatro absorbentes clases le agregaran un curso obligatorio de Sistemas de Información Geográfica que va a hacer que yo esté en la u desde las 7 de la mañana hasta las 4 de la tarde, los martes y jueves, además del curso libre de cálculo estructural, que me agrega otras dos horas extra de clase; ni el hecho de que la regañada del arquitecto la recibiéramos hoy, cuando se enteró que la información más fácil de conseguir, ni siquiera nos hemos molestado en buscarla. Hoy mi pelo se miraba genial y nadie iba a arruinarme este día.

Para ser muy honesta, hasta ahora he estado disfrutando este semestre. Siento que la clase de Teoría Superior ha sido aquello que he esperado tantos años que llegara, es la cúspide de mis estudios. Me cae bien mi grupo de Taller 2 y eso es bueno, tomando en cuenta que voy a tener que verlos ininterrumpidamente los próximos cuatro meses. Lo mejor es que siento que tengo un rumbo definido en general, que todo esto tiene un sentido y propósito. Pero no puedo vivir de eso exclusivamente y me he ganado mi derecho a disfrutar la riña candente de “The Hills”, o el espectáculo patético de los VMAs. Y ahora que no tengo a mi querida Tauren para que me lleve lejos de este universo offline de problemas triviales, ni modo, tendré que esperar con ansias a que empiece la nueva temporada de Nip/Tuck.
Para el eco-hotel de nuestro proyecto de Diseño, ubicado en los alrededores de la ciudad de Yuscarán, no vamos (espero) a restringirnos por los lineamientos del centro histórico, sin embargo debemos empaparnos de su cultura y construcciones para la propuesta.
Yuscarán es también un pueblo con historia minera, tiene la reserva biológica de Monserrat a las afueras y su arquitectura es colonial.





Algún día llegará en que dejaremos de tomar como referencia esa arquitectura del pasado. Estoy completamente de acuerdo en que debe ser preservada, pero nuestra misión como diseñadores modernos es crear una identidad, un lenguaje propio, que se distinga claramente de la tradición y contraste con lo histórico, en vez de tratar de repetirlo.

Remodelación de azotea, en casco histórico de Viena, por los arquitectos de la firma Coop Himmelb(l)au.


Cuadradito y recto.

Dejando de lado la teoría arquitectónica, este tipo de edificios me encantan; creo que es un reto diseñar algo atractivo con formas tradicionales, pero no se sentirán mal por ver que otros se salen con la suya con formas orgánicas, redondas y bizarras?

(Las tres primeras fotos son de la firma americana Wannemacher Russell y las tres últimas de los mexicanos BGP arquitectos)

Los cuerpos en la naturaleza no pueden ser descritos apropiadamente en términos de la geometría Euclidiana que todos manejamos normalmente. En este sistema, objetos tales como árboles, montañas, nubes, etc, serían simplificados a simples poliedros regulares.

En 1975 el matemático franco-americano Benoît Mandelbrot introduce el término fractal, derivado del latín fractus, que significa roto o fracturado, para referirse a un tipo de geometría que estudia objetos no convencionales, tratando de encontrar algoritmos con los que pueda describirse su forma.

Los fractales son objetos de cualquier tipo, en los que su superficie es irregular, pero en la cual esa irregularidad se repite geométricamente en diferentes escalas. Poseen ciertas características: son ásperos y rugosos; son autosimilares, es decir que la estructura tendrá los mismos elementos básicos, ya sea visto como un conjunto, o analizando sus partes; son infinitamente complejos, pero se desarrollan a través de iteraciones, lo que permite estudiarlos por medio de secuencias y dependen de las condiciones iniciales en que fueron creados.

Los verdaderos fractales matemáticos son aquellos que parten de un objeto llamado iniciador, que se reemplaza por un generador, en algún tipo de repetición.

Artísticamente, este concepto puede ser aplicado en términos de composición y dimensión de una obra. Nuestro buen amigo Piet Mondrian exploró ambos lados del espectro geométrico en sus pinturas, el Euclidiano y el fractal.

En arquitectura, el concepto de fractal puede apreciarse en estilos tales como el gótico, donde el elemento determinante era el arco apuntado, y donde se observa una secuencia en los elementos de la fachada. Un ejemplo sería la Catedral de Reims.
O la manera en que está proyectado un rosetón.
En el Castillo del Monte, el iniciador es un octágono, y este se repite agregándole octágonos de menor dimensión en los extremos del primero.

Para el estudio de Joe Price, en Bartlesville, Oklahoma, el arquitecto Bruce Goff utilizó como iniciador un triángulo equilátero, y lo repitió en diferentes escalas y rotaciones, para diseñar la planta.

Gracias a las facilidades tecnológicas, en la arquitectura contemporánea se está dando una fuerte tendencia a que las edificaciones estén basadas en modelos o funciones matemáticas, permitiendo complejidades nunca antes exploradas en la historia. Irónicamente son estos avances los que permiten una mejor adaptación y recreación a las formas y estructuras de la naturaleza. Por ejemplo, la escuela Heinz-Galinsky, del arquitecto Zvi Hecker, parte del concepto de un girasol, con un círculo en el centro del proyecto, alrededor del cual rotan los elementos. El edificio combina una retícula ortogonal y una concéntrica, como una especie de simbiosis entre la rigidez del pensamiento humano y el caos controlado de lo natural.


Esta vez el regreso a clases ha sido pura negación. Yo estoy en negación; justo el primer día aparecí con una gripe sospechosa. La universidad está en negación; dejaron para última hora fumigar los edificios, así que interrumpieron las actividades el segundo día. El país entero está en negación: prefiere tener encima suyo un huracán antes que seguir teniendo clases. Y es que el inicio de un semestre es sólo comparable a irse a la guerra. Te sumerges casi inmediatamente en un torbellino de ruido, estrés y sangre que nadie que se encuentre fuera de él será capaz de comprender. Dejas atrás a tu familia, sabes que serás visto de reojo por tus amigos, ruegas porque tu esposa no te olvide y entiendes que para ese hijo que se quedó no significarás nada porque no estuviste allí. Así que empezar de nuevo, tiene mucho de esa amarga espera de madrugada por los desastres naturales.

No serás el mismo al final de todo. Probablemente termine de explotar ese circuito que mantenía un poco de coherencia con tus relaciones en el mundo real (eso es especulando, nada puede prepararte para ese otro yo que aguarda por ti al otro lado de la experiencia).

En la tarde nos estábamos asando bajo el cielo azul, y el huracán fue un buen chiste para no presentar el proyecto de Autocad. La cadena nacional se sintió tan fuera de lugar. Ahora lentamente todo se cubre de nubes, y así como en el 98, no tengo sueño. Quiero recibirlo despierta. Ya estoy resignada, estoy lista, que se vengan las lluvias, las desveladas, los vientos, la falta de tiempo para hacer las cosas como me gustaría hacerlas. Que se vengan, que se apuren, estoy lista.