18 May 2008

el suelo bajo sus pies

Estos últimos días he sentido que la vida se me ha derrumbado. Ciertamente, el final del semestre es un mal momento para tener crisis familiares, no sólo de mi parte, porque otra compañera que las está atravesando nos atrasa con sus incumplimientos de deberes. De mi lado, llegué al punto en el que contemplé seriamente irme de mi casa. A seis meses de terminar esta carrera, vi como una de las mejores posibilidades dejar todo tirado con tal de no seguir en este ambiente, en esta hostilidad enfermiza. He estado buscando cuartos, apartamentos, tengo una entrevista de trabajo/práctica el lunes, en menos de siete días se nos vienen encima dos exámenes más de Obras, la entrega del proyecto y la entrega de Diseño que parece que nunca vamos a completar.

Tradicionalmente, veo con tan malos ojos a todos esos compañeros que llegan tarde a clases, que no entregan sus planos el día estipulado, que se meten a tu grupo y después te dejan con el trabajo a vos solo. Pero yo podría ser uno de ellos, irresponsable por falta de remedio.

En “The pursuit of happyness” hay una escena en la que Will Smith haciendo de Chris Gardner recuerda que cuando era niño y sacaba buenas notas en su clase de historia se sentía invadido de la emoción por todo lo que llegaría a ser en su adultez, pero nunca pasó. Necesito dormir, estoy tan cansada, pero no me quiero levantar mañana.

4 comments:

  1. como consejo igual no entendere a profundida lo que pasas... pero lo que si se es... que en momentos de crisis no se hacen cambios, la cabeza esta muy caliente para pensar claramente...

    Nada te turbe, nada te espante, Quien a Dios tiene nada le falta, la paciencia todo lo alcanza...

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  2. Siempre al lado, siempre como apoyo, como se desee, pero siempre allí.

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  3. Intenta ver lo positivo siempre, no importa cuan alrevés este todo siempre hay algo positivo de lo cual agarrarte. Podrías cambiar de ambiente, irte de tu casas pero considera que al terminar tu carrera vas a tener un monton de puertas abiertas, mejores puertas que ahora, solo tenes que aguantar un poco más.

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  4. Cualquier decisión tomada al calor de un momento (felíz o triste, o histérico) tiende a ser no muy bien pensada. Temo que vos, que has sido una persona tan sensata y tan centrada, pierdas la validéz de tu profundo análisis tomando una decisión imprudente, a raíz de imprudencias que no te toca llevar. Recomiendo que te independices, pero no por esa razón. Está bien la meta, pero no la causa, y también hay que revisar el cuando.

    Personalmente me tomó casi un año salir de casa luego de tomada la decisión, mientras me conseguía mis cosas y me cercioraba de que todo estuviera bien calculado. Y creeme, no fue fácil esperar en el ambiente en el que me movía.

    Recordá que como tus otros previos momentos de querer mandar todo al carajo, este momento también se disolverá. Y lo que te quede en tus manos, son las decisiones que hayas tomado. No quisiera que fuera una carrera truncada, o una decisión imprudente...

    Estamos con vos. Un abrazo fraterno y cálido.

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