16 February 2006

simple kind of life

La vida te lleva por extraños caminos. Como toda buena niña, cuando estaba joven era desmesuradamente ambiciosa, despiadada, egoísta y libre de remordimientos de conciencia. Ser ama de casa y madre era un desperdicio de talento, de tiempo, de espacio. Casi me da un infarto en el segundo en que llegué casi a desear todo eso que en el pasado rechacé con tanto ahínco. Hay cierto tipo de felicidad que es adictiva, cegadora y te hace pensar cosas aberrantes. Aquella que te hace apreciar las cosas simples y que no requieren esfuerzo.

En mi vida paso trabajando tanto por ser independiente, libre y dueña de mi vida, que me hace temer que la verdadera paz mental sólo la voy a conseguir cuando me dedique por completo a otra cosa que no sea yo.

Estuve pensando que mi condición ambivalente no es necesariamente versatilidad. Es también miedo al compromiso, incapacidad de decidir, deseo de tenerlo todo sin sacrificar nada.

(Sé que encontré algo que pedí mucho tiempo, pero que ahora que está frente a mí me di cuenta que lo perdería al tenerlo. Me siento avergonzada de mi fachada despreocupada y llevadera, pero no encuentro otra manera de decir que lo siento. Espero que algún día se pueda regresar al punto en que estábamos antes y que entendamos el plan maestro que hay detrás de todos estos hechos fortuitos si de verdad lo hay.)

1 comment

  1. "At the edge of reality, each one of us stands alone, facing forward, facing the Universe, the void, facing the very edge of the world we know. Do you like what you see? Do you see what you want to see? Do our eyes meet? At the edge of reality, each one of us stands alone, watching straight ahead. Will our eyes ever meet?"

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